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A MERCA

En A Merca, COMARCA TERRA DE CELANOVA (enlace a nuestra publicación), atravesado por el río Arnoia, se juntan dos reclamos ineludibles: la mayor concentración de hórreos de Galicia y uno de los mejores ejemplos del románico rural gallego.

El CONJUNTO DE HÓRREOS (enlace a nuestra publicación) de A Merca es la más grande de España, ya que cuenta con un total de 34 ejemplares, considerándose a su vez la segunda de Europa, después de los ESPIGUEIROS DE LINDOSO, en el vecino Portugal, que tiene 62 canastros.

La iglesia románica de SAN PEDRO DA MEZQUITA (enlace a nuestra publicación), declarada Monumento histórico-artístico en 1931, está considerada una de las más bellas de la provincia de Ourense. Su magnífico estado de conservación, la ausencia de intervenciones importantes en su fábrica y su rico repertorio iconográfico, la convierten en una pequeña joya del estilo.

Cuenta una leyenda que fue el mismo diablo, con la ayuda de los “mouros”, quién construyó el edificio en una sola noche. Otra leyenda sitúa en el templo a los Caballeros Templarios en el siglo XII, dada la importancia estratégica que el lugar poseía en plena Vía de la Plata (Camino de Santiago) y en la entrada a Galicia desde Castilla.

Podemos visitar otras iglesias como las de MANCHICA, con un conjunto de interesantes vidrieras con escenas alusivas a santos y a la vida de la Virgen. Al fondo del adro-cementerio encontramos la gruta de la Virgen, construida con cantos rodados.

PARDERRUBIAS. O SAN ANDRÉS DE ZARRACÓS, con retablo mayor barroco del siglo XVIII, con interesantes representaciones por parejas de los evangelistas que conservan su policromía original.

Conserva también una curiosa imagen en escayola que representa a un niño conocido en el entorno como San Ciriz o San Quiricio, que al parecer fue hijo de Julieta, ambos martirizados en época de Diocleciano, año 303, en la ciudad de Iconio (Asia Menor). El pequeño Quiricio al ver que torturaban a su madre, gritaba de tal manera que el juez lo estampó contra una tarima. Por eso, entre sus atributos aparece la palma del martirio.

La Iglesia de SAN XÉS DE FARAMONTAOS situada junto a un antiguo castro. Destaca en ella la capilla mayor y las excelentes vistas panorámicas.

Cerca del núcleo urbano de A Merca, está la iglesia de SANTA MARÍA DE VILAR DE PAIO MUÑIZ, siendo lo más interesante del conjunto el sepulcro de don Pedro López Mosquera Vilar e Pimentel, introducido en un lucillo, y que data del año 1632. Allí también se levanta un bonito CRUCEIRO.

Y hacia el sur las de OLAS, CORVILLÓN o ENTRAMBORRÍOS, que conserva en su interior un artesanado de tradición mudéjar que cubre la nave. En la puerta lateral derecha, destaca un escudo de armas barroco fechado entre los siglos XVII y XVIII.

En arquitectura civil destacan diversas casas solariegas en todo el municipio, entre las que podemos nombrar: la CASA DÁ RAPELA en Salpurido; el PAZO DE SANTA MARÍA DE OLÁS de Vilariño, con una bella solana volada y una casa solariega y una torre almenada, que parece que perteneció al duque de Braganza.

Los vestigios arqueológicos existentes hacen referencia a un importante fenómeno castreño, particularmente intenso en torno al río Arnoia, donde los CASTROS se disponen obedeciendo a un criterio defensivo (Peneda da Lebre, Outeiro de San Marcos, castro de Rodela o el de Monte do Castro de Olás), aunque no están en buen estado de conservación. Asimismo, el paso de la VÍA ROMANA que unía Braga con Lugo, favoreció la romanización.

Cuenta A Merca con otro interesante reclamo: A CANLE DO RUCA, un canal de piedra de más de un kilómetro de longitud por el cauce del Arnoia, toda una obra de ingeniería hidráulica de los años treinta que nunca se llegó a poner en funcionamiento y que permite un agradable paseo. Hay molinos, ruinas como la casa de las turbinas y bosques autóctonos de ribera.

Otro recorrido, más largo y circular, es el ROTEIRO DA BROA, de 13,4 kilómetros, que permite conocer el margen sur del valle del Arnoia, pasando por el ÁREA RECREATIVA DE CANTODOLA y la CAPILLA DO CARME EN ENTRAMBOSRÍOS.

Y el ROTEIRO DE SAN MARCOS - PENEDO DA MOURA.

Al norte del Arnoia, aún queda la RUTA DOS LAVADOIROS, caminos forestales recuperados para el ocio en los alrededores del regato Cavado do Lobo.

Como curiosidad, su topónimo “merca” procede de “mercar”, o lo que es lo mismo “comprar”. Es decir, comprar y vender, que es a lo que dedicaron tradicionalmente sus “modus vivendi” la inmensa mayoría de sus habitantes (los tratantes), a lo largo y ancho de las ferias y mercados de Galicia. De ahí que no resulte descabellado pensar que el surgimiento de su capitalidad haya surgido de la feria que el día 26 de cada mes se asentaba en un cruce de caminos.

El ESCUDO DE A MERCA contiene cinco círculos de color amarillo que representan los cinco castros que hay en el municipio. La cruz entre los dos círculos de la parte de abajo representa la iglesia de San Pedro de la Mezquita.Y dos ondas que aparecen en el centro del escudo representan el río Arnoia, el más largo de la provincia de Ourense y que pasa por este municipio.

Foto de la página: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Escudo_de_A_Merca.svg


Por último, en verano tiene lugar la fiesta gastronómica del PORCO Ó ESPETO,...

https://www.paxinasgalegas.es/fiestas/festa-do-porco-o-espeto-a-merca-2314.html

... y su carnaval, prohibido durante la dictadura franquista, va recuperando actividad año tras año, con los GALLOS Y MECOS DE FORXÁS, como protagonistas.

TODA LA INFORMACIÓN INCLUIDA EN ESTA PUBLICACIÓN, HA SIDO RECOGIDA DE LAS SIGUIENTES PUBLICACIONES:

https://www.guiarepsol.com/es/fichas/localidad/a-merca-553/

http://www.queverengalicia.com/2014/09/que-ver-en-merca.html

https://terracelanovaserraxures.com/a_merca-es/

https://www.terradecelanova.es/es/historia-patrimonio-recursos-a-merca.htm

https://ourensenarede.com/a-merca/

https://www.paxinasgalegas.es/lugares-turisticos-a-merca-2415ep_205ay.html



Si deseas participar con alguna sugerencia sobre este municipio, agradezco vuestros comentarios.

 Os espero en las próximas entradas de
 y disfrutad del BLOG.

Un saludo de Alberto García Roldán.

CONJUNTO DE HÓRREOS, A MERCA

La concentración de hórreos de A Merca es la más grande de España, ya que cuenta con un total de 34 ejemplares,...



... considerándose a su vez la segunda de Europa, después de los ESPIGUEIROS DE LINDOSO, en el vecino Portugal, que tiene 62 canastros.

ESPIGUEIROS DE LINDOSO

Los hórreos repartidos por toda la comunidad gallega, eran elementos arquitectónicos vitales en el rural gallego y hoy se han convertido en un importante reclamo turístico y en toda una seña de identidad. 


 Por ello, en Galicia hay otras concentraciones importantes aunque menores. Es el caso de Avión, con 29 hórreos en Barroso. O los famosos HÓRREOS DE COMBARRO, considerado uno de los pueblos costeros más bonitos de Galicia, la fama de Combarro se mantiene gracias a su espectacular conjunto de más de 60 hórreos, aunque sólo 30 de ellos se asoman al mar. La mayor parte están construidos en piedra para resistir la humedad y se coronan con cruces, símbolo de protección que también podemos encontrar en los cruceiros que se disponen a lo largo del pueblo.




Y sus vecinos HÓRREOS DE SANTA MARÍA DE QUINS, también en Melón, un grupo de 24 hórreos de piedra y con cubierta de teja, muchos de ellos semiderruidos. Son especialmente encantadores porque se sitúan en una cima, junto a la iglesia del pueblo, y por su especial disposición parecen estar trepando colina arriba. 


Los peculiares HÓRREOS DE PIORNEDO, en la comarca de Os Ancares, algunos de forma redonda y con cubierta de paja, que destacan entre las construcciones de esa hermosa aldea catalogada como Bien de Interés Cultural. Los 21 hórreos de la EIRA DA ERMIDA o Eirado de Filgueira, en Cerdedo-Cotobade. 


Los HÓRREOS DE IMO(Dodro), un conjunto de 11 hórreos del s. XVIII. 


Cerramos este repaso por los conjuntos de hórreos más espectaculares de Galicia en el CONJUNTO SINGULAR DE LA ALDEA DE PAREDES (Leiro), formado por 30 hórreos, 6 molinos y un lavadero de gran valor etnográfico. 
 

A nivel individual destacaríamos el HÓRREO DE POIO, ubicado junto al MONASTERIO DE SAN XOÁN, porque no sólo es el más grande de la comunidad autónoma gallega, sino también del mundo.


El HÓRREO DE ARAÑO por ser el más largo del mundo con sus 37,05 metros de longitud.


El HÓRREO DE CORES, el más alto de Galicia.


El HÓRREO DE LIRA, que presume de ser el segundo con mayor longitud de Galicia.


O el HÓRREO DE CARNOTA, sin duda el más conocido.


La referencia más antigua al hórreo en la Península Ibérica nos lleva al siglo I antes de Cristo. Plinio, Marco Terencio o Vitrubio hablan de ellos. También se ven en las ilustraciones de las Cantigas de Santa María. En la provincia de Ourense se hace referencia al hórreo, en un documento dado en el MONASTERIO DE SANTA MARÍA de Montederramo del año 1114, por el que Alfonso VII dona terrenos y menciona el celeiro.
  


 En su origen, el HÓRREO no era más que un granero aéreo que servía para guardar las cosechas, especialmente maíz, a salvo de humedades y depredadores animales. Situados al borde del mar o en lo alto de una cima, grandes o pequeños, de piedra o de madera, de forma redonda, rectangular, hasta uno octogonal en A Fonsagrada. También existen diferentes nombres, según la zona, para referirse a él (Cabazo, Canastro, Paneira, Piorno,…).
  


Estos de A Merca fueron trasladados a la ubicación actual en la década de los años 70 del siglo pasado, en una iniciativa promovida por la administración pública en colaboración con los vecinos.
  

La disposición de los hórreos mantiene una orientación similar a la del lado mayor de la cámara, paralelo a las curvas de nivel y con una diagonal dirección Norte – Sur. 



Se disponen en filas continuas que al mismo tiempo se adaptan a las condiciones del solar permitiendo su perfecta aireación.


  
Los materiales son los característicos de estas construcciones: piedra, madera y teja. Aquí todos los hórreos son de madera excepto dos, que son mixtos. La piedra se emplea en los soportes, ya sean esteos (tronco-cónicos o tronco- piramidales) o cepas (trapecio invertido). Siendo la madera el material utilizado para la formación de la cámara, pontones y entablado. La cubierta se resuelve con teja cerámica curva.


  
Llegaron a rehabilitarse en su totalidad, excepto uno de ellos, del solo quedaron los soportes.
  

Se considera que su construcción, en la mayoría de los casos es de principios del siglo  XX.



 Coordenadas: 42º 13' 19.0" N - 7º 54' 14.5" W

INFORMACIÓN RECOGIDA EN LOS SIGUIENTES ENLACES




VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DEL MUNICIPIO DE A MERCA EN ESTE ENLACE, CON UN MAPA PARA LLEGAR A CADA UNO DE ELLOS.

SAN PEDRO DE A MEZQUITA, A MERCA


Esta iglesia románica está considerada una de las más bellas de la provincia de Ourense. Su magnífico estado de conservación, la ausencia de intervenciones importantes en su fábrica y su rico repertorio iconográfico, la convierten en una pequeña joya del estilo.


La iglesia de San Pedro se halla situada en un pequeño cerro, como si de un castro o de una fortaleza se tratara, desde el que se divisa un extenso valle del municipio de A Merca.


Hay dos teorías que pretenden explicar el nombre de lugar. La primera dice que proviene de un término gallego que se refiere a una planta de la familia de las asparagáceas, debido a la existencia de una flor así llamada en gallego, "a mesquita", propia de la jusbarba, la llamada “barba de Júpiter” también nombrada brusco, carrasquilla o acebo, en castellano; utilizada para sombrear cercados y evitar el paso de los animales. La segunda habla de la existencia de un templo musulmán o mezquita, frecuentada por población mozárabe que se habría instalado en la zona al ser expulsada de algunas ciudades de Castilla, aunque esta segunda hipótesis es desechada, por la escasa presencia de estos pobladores en la zona.

A LA DERECHA MATORRAL DE BRUSCO

El actual oratorio, es un templo románico de principios del siglo XIII. Se especula que había sido ocupado por los Caballeros Templarios atraídos por lo estratégico del lugar, en pleno Camino de Santiago (Vía de la Plata), en la ruta de entrada a Galicia desde Castilla y cerca de la frontera con Portugal, siendo Alfonso VII quién ordenaría su fundación. Si bien la leyenda asegura que fue el mismo diablo, con ayuda de los “Mouros”, quien construyó el edificio, tardando una sola noche en rematarlo.


El lugar perteneció al dominio monástico de  CELANOVAMás su origen se pierde en el siglo X, que podemos reconocer gracias a donaciones hechas a la iglesia en el año 986, aunque la actual construcción data del año 1202.
Por eso en ella podremos observar su estilo románico de transición al gótico. Sin embargo, para algunos, la disposición de ciertos sillares que veremos más adelante, hace más que probable la existencia de un templo de origen visigodo o mozárabe, anterior.


Se trata de una iglesia de una sola nave dividida en cuatro tramos, siendo uno de ellos el presbiterio, con un ábside semicircular.


Si algo destaca sobre todo el conjunto es su fachada, que se encuentra dividida verticalmente en tres cuerpos por medio de dos contrafuertes que enmarcan el central.


La puerta principal se abre a una catequesis medieval. 


La primera de las arquivoltas se ornamenta con una serie de arquillos ciegos dispuestos radialmente sobre un grueso bocel. La segunda se corta en baquetón y se completa con medias cañas y baquetillas en rosca e intradós  y la tercera con motivos vegetales.  Finalmente, una chambrana va a rematar el conjunto con un ajedrezado.


Descansan a su vez sobre tres columnas, siendo las centrales salomónicas, con capiteles ricamente decorados.


El tímpano está ocupado por una cruz, rematando sus brazos horizontales ambas rosetas y verticalmente, en uno y otro extremo, dos cruces aparentemente patadas, probablemente una señal a su supuesto pasado templario, en cuyo centro y rodeado por un círculo, encontramos un cordero rampante que mira hacia el Norte.


  A ambos lados, una inscripción y la fecha de 1713 que hacen referencia al Derecho de Refugio Sagrado, conocido también con la expresión; - acogerse a sagrado-, era una ley medieval que disfrutaba el templo, es decir dentro del mismo no se podía apresar a ningún perseguido por la justicia, pudiendo acogerse a la protección de iglesias y monasterios. Se basaba en el concepto jurídico, de que cualquier oprimido por las leyes de su país, podía ser protegido por otra autoridad, fuese civil o religiosa, que derivaba de la antigua costumbre de la hospitalidad.



Este se apoya sobre mochetas decoradas por dos fieras que vigilan la entrada al templo, podrían ser leones, aunque ninguno de los canteros de la época había visto alguno, estos los intentaban representar por aparecer de forma reiterada en los textos sagrados.





El mal lo encontramos representado en diversos lugares con diferentes formas. Tanto en la propia fachada, como en cimacios, incluso en las metopas y capiteles. Los de la portada, muy deteriorados, están decorados con distintos motivos vegetales y figurados, destacando en el lado izquierdo, el lobo devorando a otro animal, ya sea un cordero o un conejo.



En el lado derecho, los dos interiores van a estar historiados y parecen representar una única escena en su conjunto. En este caso, una alegoría al pecado de la lujuria.


El exterior muestra dos hombres, de los cuales, el colocado en su extremo derecho está genuflexo y apoya una rodilla en el astrágalo, descansa una mano sobre el muslo y parece tener la boca abierta, como si cantara al compás de la música que con su fídula oval hace sonar el juglar situado a su lado. Este músico viste larga túnica de fino paño y escote redondo y tiene las piernas cruzadas, quizá la idea del anónimo maestro fuera representarlo sentado, obligándole las proporciones del capitel a una posición tan excepcional. Con la mano izquierda agarra el mástil del instrumento y, como es habitual, apoya el extremo de su caja sonora en el rostro, si en los anteriores casos era clara la utilización del arco en este caso parece que hace sonar la fídula con el dedo medio de la diestra.


 El capitel interior nos muestra tres figuras desnudas. Dos de ellas femeninas, pues claramente se distinguen sus pechos, danzando al son de la música juglaresca...

... y una masculina al fondo, que podría estar llevándose la mano a su miembro.


Dos esculturas, típicamente románicas, decoran las enjutas sobre las arquivoltas. Ambas miran al frente, en actitud majestuosa. Una representa a San Pedro, titular de esta iglesia, fácilmente identificable por la llave que sujeta con la mano derecha. Es una figura barbada, firme, vestida con los ornamentos sacerdotales (túnica, estola, manípulo, casulla y sandalias). 

En el otro extremo, una figura femenina, con velo y mostrando la palma de la mano derecha al espectador, a la altura del pecho, y la izquierda posada sobre su vientre. Por sus características podría ser identificada como Santa Ana, la Virgen María o la personificación de la Iglesia (esta última como complemento a la figura de Pedro, sin que ninguna de estas tres posibilidades se imponga a las otras. Tiene un rostro más suave y menos serio que el de Pedro. Se puede observar también cómo los ropajes muestran pliegues indicando un ligero movimiento.



Una imposta que recorre los muros de la iglesia, cortando los contrafuertes, desempeña una labor de tejaroz en la fachada principal, reduciendo su tamaño en el resto de los muros.



En la fachada, bajo el mencionado tornalluvias, podemos observar una serie de canecillos y metopas con diversa decoración, como: motivos animales o figuras humanas en distintas posturas. Un hombre acostado boca abajo;... y una roseta,un lobo, , , 


...una serpiente (otro símbolo del mal);...


... o un busto de hombre barbado que se asoma haciendo esfuerzo con los brazos.

A los lados, en la parte frontal de los contrafuertes y a la altura de la imposta, nos

encontramos con otras dos representaciones bastante castigadas por la erosión y el verdín. A la izquierda una loba amamantando a sus lobeznos, que ha sido vinculada con la loba capitolina.


 Y que también vimos representada, en la igualmente impresionante iglesia de XUNQUEIRA DE AMBÍA


 Sobre el otro contrafuerte, se representa además, un lobo sentado, de potente dentadura en boca entreabierta, teniendo entre sus patas a un cuadrúpedo, posiblemente un carnero.

Sobre esta figura, en la parte superior del contrafuerte y en su cúspide, todavía nos vamos a encontrar con dos figuras más, que refuerzan el programa. Por un lado, lo que parece un guerrero preparado con su lanza para recibir al enemigo; por otro lado, y como remate del contrafuerte, un animal de grandes dimensiones (posible dragón, significando también del mal en la iconografía románica), que asoma por lo que parece la parte superior de un arco de medio punto. Están ambas imágenes muy deterioradas e insuficientemente estudiadas.



Sobre la imposta, dos nuevos elementos destacan en el conjunto. Un vano abocinado con arquivoltas decoradas con baquetillas y ajedrezado que se apoyan sobre impostas y columnas con capiteles vegetales.

 Y sobre ella, un rosetón decorado con motivos florales de corriente compostelana.



Corona la fachada un Agnus Dei. 


Resulta sorprendente en este templo, la diferencia decorativa existente entre las fachadas Norte y Sur. Muy pobre la primera y muy rica la segunda. Podríamos buscar una explicación de ello, en el hecho de que el Norte, para los creyentes, supone el fin del camino, de la vida, es decir, la muerte.


 Mientras que el Sur supone Jerusalén, la vida, la alegría. De ahí la mayor riqueza decorativa de esta fachada. 


En el Norte destacaremos su puerta abocinada con arquivolta decorada con bolitas. Escocias y baquetillas completan el conjunto.



Se apoya la arquivolta en dos columnas cuyos capiteles están decorados con motivos vegetales bastante maltratados por la erosión. 



Destacaremos en esta fachada únicamente dos elementos más, como son: una cornisa decorada con bolitas, sostenida por canecillos con diversa decoración... 



...y una sacristía de planta cuadrada anexa al ábside, construida ya en el S. XVII.


En el hastial oriental de la nave, vemos otro Agnus Dei, en este caso sin la cruz sobre el lomo de este.



La cabecera se compone de un tramo recto que precede a un cierre semicircular, dividido en cinco paños mediante columnas adosadas a modo de lesenas. Este tramo recto, al contrario de lo que se puede ver en otros muchos ejemplos del románico gallego, va a destacar en planta y alzado, creándose, de este modo, un escalonamiento entre la altura y la anchura de la nave, y la altura y la anchura del ábside.


Tres tramos están ocupados por tres ventanas completas, configuradas a partir de una arquivolta sobre columnillas. 




Resulta interesante la diversa decoración que adorna los capiteles de las columnas.

Destacando uno donde nos encontramos con un cuadrúpedo hembra amamantando a sus crías, mientras coge a una de ellas en sus fauces.


El pronunciado alero se sostiene con una serie de canecillos, que van a decorarse con diversas formas, geométricas y vegetales, excepto uno.








En el tramo recto del muro sur, resulta curioso el tragaluz que ornamenta la parte inferior del presbiterio, realizado en una reforma posterior, que se aprecia perfectamente en el interior del altar, pudiera ser en el siglo XVII, cuando se añade la sacristía.


En cuanto a la fachada sur, la más rica en decoración y composición, se organiza en tres tramos a partir de un sistema de contrafuertes. Una abadía, hoy desaparecida como consecuencia de un incendio, ocupaba este lado sur, a través del cual los religiosos accedían al templo. 


El primer tramo de los tres en que se articula la nave, va a estar, en parte, ocupado por la torre. En los tramos restantes van a ubicarse sendos vanos completos en el cuerpo superior y un acceso en el cuerpo inferior del sector central. 




En el cimacio que se apoya en el capitel de uno de estos vanos, vemos otra clara alusión al mal. Una serpiente comiendo un pez, con lo que parece un batracio en la zona interior del cimacio.



Al igual que en su fachada Norte, la cornisa está decorada con bolitas y se apoya sobre canecillos con diversa decoración




En el acceso que se abre en este muro, podemos distinguir uno de los dos elementos que se diferencian completamente de los empleados para levantar la iglesia románica y que se especula serían reaprovechados del anterior templo prerrománico. 


Sobre la puerta podemos observar un tímpano bilobulado coronado por dovelas y apoyado sobre mochetas. En él se representan en bajorrelieve, dos leones rampantes que se apoyan sobre un castillo situado entre dos arcos de herradura.


Las mochetas que sostienen el tímpano están decoradas con una gran flor y un barril.



Es el momento de explorar el interior del templo.


Este es reflejo de la complejidad expuesta en el exterior. La nave, muy amplia y de marcada verticalidad, se organiza a partir de dos arcos diafragma, doblados y ligeramente apuntados, que sostienen la techumbre de madera a dos aguas. 

Estos arcos se van a sostener en gruesas columnas embutidas, con basas áticas sobre plintos, capiteles decorados con motivos vegetales y destacados cimacios. 





La decoración interior del rosetón no varía de la exterior, también con motivos florales.


La sobriedad exterior que diferencia el muro Norte y Sur, solo es reconocible en el interior, en sus vanos. En los abocinados del lado sur, destacan sus cimacios adornados que descansan sobre columnas con capiteles labrados con diversa decoración.



Mucho más simples son las lucernas que se abren en la pared norte.


El caso contrario se da en las puertas que se abren en los muros laterales. Más sencilla es la puerta sur de acceso desde el antiguo monasterio y por la que entramos al templo.

Al contrario, la puerta Norte presenta en el arco una bonita decoración con rosetas.



Da paso al presbiterio, ya de menor altura, un arco apuntado que se apoya sobre columnas con capiteles vegetales. 


Está cubierto por una bóveda de arista con un florón en su centro, cuyos nervios parten de columnas truncadas. 




La interior del lado de la epístola esta partida, por la reforma cometida al abrir el tragaluz.



En la basa de la columna truncada interior del lado del evangelio, encontramos también, una representación de la moral sexual católica. En ese caso se plantea la condena de la fornicación y, en general, “la tendencia sexual de los laicos frente a la castidad de los eclesiásticos”.



El ábside se cubre con bóveda de cuarto de esfera. Un pinjante en forma de florón, distintivo del gótico flamígero, (finales siglo XIV y principios del XV), decora el centro de la bóveda, del cual parten pequeñas baquetillas que dividen la bóveda en gajos y que se apoyan sobre capiteles que se encuentran a la misma altura que una pequeña cornisa.


Bajo esta, se abren los tres vanos del tramo curvo. 




El otro elemento no encaja en el contexto románico del templo, lo encontramos sobre la puerta que da entrada a la torre. 



Sobre ella podemos observar un tímpano apoyado también sobre mochetas en el cual se grabaron tres castillos y que podría pertenecer también a la iglesia anterior.






Dos inscripciones, en ambos casos, en los sillares del muro lateral de la puerta principal del templo, marcan un período de tiempo entre 1172 (e(ra) mccx, aunque parece estar incompleta y se referiría a una fecha ligeramente posterior) y 1177 o 1182 (e(ra) mccxx o mccxv) como la fase inicial de la obra. 


Otras dos inscripciones que, situadas en el primer tramo del muro norte de la nave, muestran los años 1254 (e(ra) mcclxxxxii) y 1263 (e(ra) mccci) y se refieren a donaciones que ayudarían a finalizar las obras en la iglesia. Estas inscripciones de fechas, parece ser que están en función de las buenas o malas cosechas. Según fueran éstas, se activaban o se demoraban las obras, de ahí que aquí, "el estilo inicial de la construcción fue el románico y acabó en el gótico".





Para finalizar, San Pedro de A Mezquita también nos deleita con una enorme y variada riqueza iconográfica y decorativa, como las catorce estaciones del viacrucis recientemente restauradas.






O un antiguo retablo alojado en la sacristía, son algunos de los tesoros acopiados en este tempo;...





... que gracias a D. David Diz Pumar, párroco de San Pedro de A Mezquita; pudimos contemplar. También queremos agradecer su amabilidad y su entusiasmo, ilustrándonos con sus conocimientos en esta espléndida iglesia..

Fue declarada Monumento Nacional en 1931.