SAN ANTOÍÑO DE BAÍÑAS, VIMIANZO

Conocimos esta interesante muestra de la arquitectura religiosa, durante la RUTA ARQUITECTURAS DO MEDIEVO, iniciativa promovida por el Concello de Vimianzo. La IGLESIA DE SAN ANTOÍÑO DE BAÍÑAS es una modesta construcción en el aspecto arquitectónico, pero con muchos secretos que descubrimos gracias a Adriana, nuestra guía. 



Nos indica, que esta iglesia pertenecía en su origen a un antiguo monasterio medieval benedictino reducido a priorato a finales del siglo XV, apuntándonos lo que significó la llegada de los monjes negros a Galicia, más concretamente a la Costa da Morte, así como algunas de las costumbres que regían a esta regla como: el Ora et Labora o las Horas Canónicas.


En la zona sur aún quedan en pie parte de sus dependencias, que actualmente están en ruinas. Dependía del monasterio benedictino compostelano de San Martín Pinario y  su desmantelamiento podría ser fruto de la Desamortización de 1836. 






La iglesia responde al esquema típico del románico rural: de pequeñas dimensiones, formada por un ábside rectangular abovedado y una nave única, que estuvo cubierta por un armazón de madera hasta que fue incendiada por los franceses en 1809. Se cree que la construcción del templo data de principios del siglo XIII, principalmente por el tipo de bóveda de cañón apuntada del interior del ábside o capilla mayor, y por los arcos fajón -que sujetan esta bóveda- y triunfal –de entrada desde la nave- que son también apuntados. Este apuntamiento ya anuncia la proximidad del estilo gótico. 



Siguiendo las indicaciones de Adriana, nos trasladamos a la puerta lateral del muro norte, actualmente tapiada, en la que llama la atención su tímpano con relieve desgastado y tosco, con un hombre que monta sobre un caballo o un asno, que posiblemente se trate de una representación de San Martín en el momento que parte su capa para dársela a un pobre. Su presencia se explicaría por la dependencia del priorato al monasterio de San Martín Pinario de Compostela.



Las sorpresas continuarían, pues sosteniendo el alero del tejado, observamos tres curiosos canecillos donde se distinguen figuras humanas. 



Uno de ellos, parece representar una escena de tipo circense (acróbata doblando su cuerpo hacia atrás y sujetando las piernas que pasan sobre sus hombros con las manos).


Los otros dos son más afamados y no precisamente por su espiritualidad, sino más bien por todo lo contrario, su picardía, pues, parece representarse en ellos escenas de carácter sexual, hasta me atrevería a decir, de sexo explícito. Hay que recordar que en los canecillos románicos se solían representar los vicios o pecados, para así evitarlos. Podemos ver en el blog, otros templos de Galicia donde se representa este tipo de temática, clicando aquí.



En una segunda visita tuvimos la oportunidad de verla por dentro,...







 ...donde son muy interesantes los capiteles de las semicolumnas que soportan los arcos, con formas vegetales esquemáticas, y el arco triunfal, que está enmarcado por un ajedrezado. En el interior de la capilla mayor aún se conserva la bancada que ocupaban los monjes del priorato en los oficios litúrgicos.









Con las reformas de 1967, desaparecen el retablo mayor y el lateral de San Blas, ...





...aunque quedaron algunas de las imágenes como la del patrón San Antolín, obra barroca de finales del siglo XVIII, vestido con los atributos de diácono. 



De igual datación es San Benedicto, quien aparece por la pertenencia a la orden benedictina de los monjes de este priorato, vestido con hábito negro tradicional de la orden, con mitra a los pies y un cuervo con pan. 



Barrocos y de mediados del siglo XVIII son un San Blas (con vestido de obispo y la mano en la garganta)...



... y un San Roque (de peregrino con perro);...



... y ya de comienzos del siglo XIX es una Inmaculada.




La fachada habría sufrido daños en 1853 por un temporal que derrumbaba parte de la espadaña que la remataba. En la última década del siglo XIX se levantó la torre-campanario que corona la fachada en la actualidad, obra del cantero Manuel Muíños.
Pegado por el exterior al muro que delimita el atrio, se levanta un CRUCEIRO de crucifijo, con plataforma de dos gradas de forma cuadrangular como la Basa, de la que arranca el fuste de sección cuadrada en la parte inferior y octogonal en la parte superior.



El capitel cilíndrico, que presenta volutas y caras, sustenta una cruz latina, de sección cuadrangular con las aristas rebajadas. En el anverso se encuentra la figura de Cristo crucificado con tres clavos, manos abiertas y cabeza inclinada hacia la derecha. 


En el reverso, la figura de la Virgen en actitud de orar sobre peana.




En el mismo lugar de Baíñas, junto a la carretera AC-441, se alza otro CRUCEIRO que presenta una plataforma de tres gradas, de forma cuadrangular, basa cuadrangular con aristas superiores rebajadas, fuste de sección cuadrada con las aristas también rebajadas y capitel cuadrangular, con molduras.



La Cruz latina, de sección cuadrangular, nos muestra en el anverso la figura de Cristo crucificado con tres clavos, corona de espinas, manos abiertas, cabeza inclinada hacia la derecha, el pie derecho montando sobre el izquierdo y cartel de INRI. 


En el reverso figura de la Virgen dolorosa.





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