MONASTERIO DE ARMENTEIRA, MEIS

Los orígenes del EL MONASTERIO DE ARMENTEIRA están envueltos en LEYENDA.




Ero de Armenteira fue un noble gallego del siglo XII cuya historia aparece relatada en una de las Cantigas recopiladas por el rey Alfonso X el Sabio:


Tuvo cierta noche un sueño en el que la Virgen les decía tanto a él como a su mujer que fundasen un monasterio, para que así tuviesen descendencia espiritual, mucho más importante que la terrenal (el hecho es que ellos no tenían hijos).


Así que Ero decidió transformar uno de sus palacios en este monasterio, solicitó monjes cistercienses a San Bernardo de Claraval, quien envió cuatro monjes. Pasado un tiempo, Ero se convierte en Abad.


Durante su larga estancia en el monasterio el abad se preguntaba a menudo sobre cómo sería el Paraíso y le rogaba encarecidamente a la Virgen que le dejara verlo. Así pues, un día, paseando por los bosques cercanos al monasterio Ero quedó cautivado por el cantar de un mirlo y se sentó bajo un árbol para contemplarlo. Entró en un profundo trance en el que pasó trescientos años y al regresar al monasterio preguntó por los monjes y nadie pudo contestarle; entendió lo ocurrido y falleció en ese instante a los pies de los nuevos monjes del monasterio.


En una de sus columnas interiores de la iglesia podemos ver una inscripción referente a su fundación en el año 1149, aunque sería en 1.162, cuando aparece por primera vez el nombre del monasterio en los documentos oficiales de la Orden Cisterciense.



Siempre fue un monasterio modesto, con una comunidad poco numerosa. A finales del s. XV manifiesta cierta decadencia; tal vez sufre la presencia de algún abad comendatario. Hacia el año 1.523 se incorpora la reforma introducida por la Congregación de Castilla. La desamortización obliga a los monjes a abandonar el cenobio en 1837. A partir de ese momento los edificios, salvo la iglesia y la parte visible del claustro van desmoronándose.


A partir de 1.961, D. Carlos Valle-Inclán hijo del escritor Ramón María del Valle-Inclán, llega en busca del lugar que inspiró a su padre los “Aromas de Leyenda”. Y comienza a concebir un sueño: reconstruir el monasterio. Con un grupo de amigos funda la asociación “Amigos de Armenteira” y poco a poco, lleva acabo gran parte de la reconstrucción. Desde 1989, permite que un grupo de monjas procedentes del Monasterio de Alloz, en Navarra, restaure la vida cisterciense.


Del primitivo monasterio sólo queda en pie la IGLESIA (s. XII a XIII) que destaca por su sencillez y austeridad. Tiene en sí todos los rasgos de la simbología y la espiritualidad del Císter. 


Es su espíritu expresado en su arquitectura realizada en piedra, donde los canteros han dejado gravado su signo.

 
El crucero está cubierto por una CÚPULA de influencia mudéjar, única en Galicia.


Se aprecia, tanto en la planta como en las bóvedas, un mayor apego a las formas románicas que otros monasterios cistercienses más tardíos. Lo que también denota, es que a su magnífica calidad arquitectónica, sus constructores le sumaron deliberadamente una total desnudez ornamental. Tres naves muy simples, cubiertas con bóvedas ligeramente apuntadas, armónicas en sus líneas, expresan el orden y la simplicidad. Todo un paradigma del rigorismo cisterciense y su obediencia a las normas de San Bernardo de no "interferir" con distracciones ornamentales en la oración y meditación de los monjes.


En el interior veremos magníficas piezas como: la imagen de la su patrona, conocida con el nombre de Virgen de las Cabezas, talla de madera policromada del siglo XVI en la que se muestra con un pecho desnudo y sujetando al Niño;...


... o el sepulcro de Don Álvaro de Mendoza y Sotomayor (1615).






La fachada del templo es la original del siglo XII y contrasta con la sencillez de la decoración interior. El hastial se encuentra dividido en tres calles por dos grandes contrafuertes escalonados unidos por tejaroz. 


En la calle central se abre una gran portada con seis arquivoltas de medio punto ricamente decoradas, que descansan sobre columnas con capiteles decorados con motivos vegetales.


Encima del tejaroz, se abre un magnífico y significativo ROSETÓN muy bien conservado que ilumina la nave central. Muestra varios juegos concéntricos de vanos lobulados radiales de intención solar, como intentando subrayar la funcionalidad de estos óculos de captación de la luz vespertina.



De monumentales proporciones, la CABECERA es un conjunto noble y austero formado por tres ábsides escalonados de gran tamaño.



El actual CLAUSTRO, comenzado en la segunda mitad del siglo XVI, muestra en la variedad de sus claves de bóveda, las diferentes épocas de su construcción, que se prolonga durante más de un siglo.



La puerta de acceso es lo único que queda del primitivo claustro.


Es de forma cuadrada, de muy austera estampa y tiene dos plantas. Las alas del piso bajo son básicamente renacentistas y se construyeron desde la citada fecha de inicio hasta 1677.




Las bóvedas de esta planta inferior son de crucería y de variada complejidad según en la corredor en que nos encontremos. La comunicación de los pasillos con el patio se hace mediante grandes arcos de medio punto.




El segundo piso es neoclásico, más austero, si cabe, que el inferior. Sólo se decora con triples pilastras y ventanales salteados.


Hoy la comunidad se dedica principalmente a la elaboración de jabón natural artesano y otros artículos cosméticos; cultivan el campo practicando la agricultura ecológica y también atienden una tranquila HOSPEDERÍA recomendada para el descanso espiritual o psicológico. La estancia también incluye el uso de las zonas comunes y el disfrute del agradable jardín atravesado por un sonoro riachuelo.


Todo monasterio cisterciense cuenta con una PORTERÍA que, en este caso, es también TIENDA donde, además de los jabones, venden iconos, cerámica, libros religiosos y artículos procedentes de otros monasterios. Frente a ella se habilitó un punto de información turística de la comarca, donde si lo deseamos nos darán detallada información de los lugares y rutas que realizar, como la estupenda RUTA DA PEDRA E DA AUGA, antiguo camino que se recorría los lunes de Pascua hasta este monasterio.


El lunes de Pascua, tras la Semana Santa, se celebra en el monasterio la ROMERÍA DE LA VIRGEN DE LAS CABEZAS, de larga tradición y muy frecuentada por gente joven pidiendo que los ayude con una buena memoria para poder aprobar sus exámenes. Es una romería multitudinaria, en la que los ofrecidos que padecen dolores y males relacionados con la cabeza llenan el trono de la Virgen de exvotos de cera que representan cabezas humanas. Después, como en toda romería gallega, la fiesta se traslada a los prados alrededor del monasterio, ese mismo paraje frecuentado según la leyenda por el abad San Ero.


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3 comentarios:

  1. En este monasterio empecé yo haciendo mis pinitos tocando y cantando misas cuando tenia 13 años y eran en latin la misa de Perosi, y de Pio 10 y la de Angeles para diferentes ocasiones todo antes del concilio vaticano segundo, y eso antes de ser reparado pues estaba todo en ruinas y con un armoniun de fuelles que llevaba una señora en la cabeza desde Meaño habia que subirlo con unas cuerdas para la tribuna esto fue allá por 1.955, podria aportar fotografias de esa fecha.

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    1. Pablo, estaría encantado de poder compartir alguna de esas fotos en este post, le daría más valor. Si lo deseas, podías enviarlas a través de nuestra Página o el Grupo de Facebook (Galicia Pueblo a Pueblo) o bien por email (almola5@hotmail.com), adjuntando igualmente a cada foto un pequeño texto que describa la historia contada por su protagonista, además señalarte que, merecidamente, haría referencia en ellas a que son de tu propiedad.

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