MIRADOIRO DA ÍNSUA, LAXE

 

Este Mirador situado en el  Monte da Insua, ofrece vistas panorámicas sobre la villa de Laxe y la ensenada da Baleeira, que como su nombre indica, tuvo que estar relacionado en el pasado con la caza de la ballena, mamífero marino que abundaba en nuestras costas.


Está equipado con mesas y sillas para comer, y desde aquí hay un paseo muy agradable hasta la Praia dos Cristais, depósito natural de pequeños vidrios de colores perfectamente pulidos por el mar, que nos recuerda a la del CABO SILLEIRO; la Pedra dos Namorados, cubierta por inscripciones románticas, entre ellas, la del ilustre geólogo local Isidro Parga Pondal; la Furna da Espuma, un auténtico espectáculo de la naturaleza; y el FARO DE LAXE, donde nos aguarda el faro y la escultura de bronce ‘A ESPERA’, referencia para todos los familiares y amigos de los ahogados cuyos cadáveres nunca fueron encontrados.


INFORMACIÓN RECOGIDA EN LOS SIGUIENTES ENLACES

 https://www.turismo.gal/recurso/-/detalle/280381466/a-insua?langId=es_ES&tp=4&ctre=17# 

VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DEL MUNICIPIO DE LAXE EN ESTE ENLACE, CON UN MAPA PARA LLEGAR A CADA UNO DE ELLOS.

SAN MARTIÑO DE MONDOÑEDO, FOZ

 

PLANO INTERACTIVO DEL MONUMENTO

La Basílica de San Martiño de Mondoñedo es uno de los conjuntos más singulares del arte medieval gallego, en el que se mezcla de manera indisociable la realidad con la leyenda. Aunque la iglesia se la conoce popularmente como “la catedral más antigua de España”, este resulta un término exagerado, ya que el edificio actual no es anterior a finales del siglo XI, si bien reaprovecha muchos elementos anteriores.

En el siglo IX fue sede de dos obispados; uno trasladado desde Dumio, en el distrito de Braga y otro trasladado desde Bretoña, en la provincia de Lugo. Las muestras de estas pesquisas, hoy se exponen en el museo parroquial de San Martiño anexo a la iglesia y que antaño fuera la casa rectoral.



En el museo se muestra parte de la historia, cronológicamente y alguno de los elementos aparecidos en sus excavaciones.









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Es un paseo por los distintos periodos del monumento y el origen de numerosas tradiciones, que se exponen igualmente hasta concurrir en la actual iglesia, convertida en el año 1931 en Bien de Interés Cultural. 







Los orígenes de la diócesis mindoniense se remontan nada menos que al siglo VI de nuestra era, cuando, hacia el año 560, los cristianos bretones huyendo de su enemigo anglosajón desembarcan en la Mariña Lucense, fundado una primera sede episcopal denominada Bretoña, la cual tiende a situarse en los cercanos territorios del hoy municipio de A PASTORIZA.

Siglos después, hacia el último tercio del siglo IX y debido a la invasión musulmana de buena parte de la Península Ibérica, consta como el obispo de Dumio huye hasta refugiarse en los territorios de "Mendunieto", que muy probablemente se corresponderían con el actual emplazamiento de la basílica.

Imagen en este templo de San Martín Dumiense.

De esta manera, San Martiño de Mondoñedo, casi accidentalmente y de manera temporal, se convertiría en una sede episcopal doble (Bretoña y Dumio), sin embargo, nuevamente la amenaza sarracena, así como diversas incursiones costeras vikingas, obligan a los mitrados a abandonar el lugar.

Poco después y ya bajo el patrocinio del rey asturiano Alfonso III entre finales del siglo IX y principios del X, la sede episcopal queda restaurada bajo el mando del obispo Sabarico de Dumio, quien iniciaría la construcción o quizás reconstrucción de la iglesia.

A Sabarico le sucederían al frente de la mitra mindoniense personajes de la relevancia de San Rosendo (sobrino suyo), que posteriormente fundaría el histórico MONASTERIO DE CELANOVA.


Imagen dentro del templo de San Rosendo




O San Gonzalo, principal impulsor de la iglesia que hoy admiramos y a quien la tradición adjudico una serie de acciones milagrosas, atribuyéndole el sobrenombre de Obispo Santo, que aún a día de hoy gozan de gran calado popular.





Dentro del templo y adosado al muro del tramo central de la nave sur, vemos  el sarcófago pétreo del obispo Gonzalo.

Imagen de nuestra visita en el año 2011



Puede leerse: HONOREM / SCI:MARTINI / GVNDISALBVS EP evidenciando ser parte de una inscripción dedicatoria del templo a san Martín y en la que se menciona al obispo Gonzalo (Gundisalbus). 

HONOREM

SCI:MARTINI

GVNDISALBVS EP

Al lado de la basílica está la fuente de A Zapata, según la leyenda, en este lugar el obispo Gonzalo tiró una zapatilla y brotó agua; agua que se considera que tiene propiedades milagrosas.





 Sepulcro del MONASTERIO DE XUVIA



Durante la segunda década del siglo XII, concretamente en 1112 y en tiempos de la Reina Urraca, la sede catedralicia de San Martiño de Mondoñedo es trasladada, quizás como medida de prudencia ante el peligro de posibles incursiones marítimas, unos veinte kilómetros al interior del litoral, concretamente a un lugar llamado Valibria que, en recuerdo del primitivo episcopado, adoptaría el nombre de MONDOÑEDO.

Erigida la nueva catedral en la ya próspera ciudad de Mondoñedo, la basílica de San Martiño fue convertida en canónica agustiniana hasta 1543, fecha en que el papa Clemente VII la cede al obispado hasta su definitiva exclaustración y conversión en parroquia durante el siglo XVII.

El edificio actual se presenta hoy ante nosotros como un monumental palimpsesto, en cuya estructura conviven elementos altomedievales, románicos, añadidos barrocos e intervenciones del siglo XIX que buscaron asegurar la solidez del edificio, así como perpetuar su historia.


En el 2007 obtuvo la categoría de basílica menor.​ Es de planta basilical con tres naves y sus tres ábsides semicirculares, donde pueden apreciarse las bandas y los arquillos ciegos de factura lombarda. 

En el edificio pueden apreciarse las tres etapas constructivas:

Primera etapa del siglo X, a la que corresponde el muro sur y parte del muro norte, donde se abren tres vanos abocinados...

... y una puerta con arco de herradura reutilizada del templo primitivo y tapiada en la actualidad, más otra puerta que sirve de entrada.

 

En el muro sur se conservan ménsulas donde se apoyaban las vigas del claustro del antiguo monasterio.

Esta primera etapa es la construcción realizada por el obispo Rosendo, sobre una mucho más antigua.

Actual paso a la iglesia desde el centro de interpretación.




Segunda etapa del siglo XI, época ya románica, a la que corresponde la parte central, con el arco triunfal y los absidiolos,... 


...más el cimborrio sobre tambor rectangular y ángulos redondeados. Elemento muy original que puede apreciarse perfectamente tanto en el interior del templo como en el exterior.

Otros elementos destacados del siglo XI son, los 11 capiteles situados en las columnas del transepto, con una rica iconografía que representan temas historiados como la parábola del rico Epulón o la degollación de Juan el Bautista; temas relativos al pecado, como los de la lujuria, la gula y la avaricia o temas de caza, animales y vegetales. El capitel situado en lado sur de separación entre transepto y nave central, muestra a un personaje que lleva sujeto por medio de una correa a una fiera aparentemente dócil y con la lengua de fuera.

Sus patas acaban en garras. 

Cesta nº 4 según plano adjunto.

Mientras y tras ella, aparece otra figura humana con la mano derecha levantada mostrando su palma.

Frente al anterior, otro posee sucesivamente en su cesta una fiera rampante, un águila en posición frontal con sus alas desplegadas, que recuerda al mismo maestro del retablo pétreo,...

Cesta nº 6 según plano adjunto.
 
... una mujer a la que dos sapos muerden los pechos y una sirena de estilizada cola.

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En este capitel vemos en el lado corto a nuestra izquierda, la escena del sacrificio de 
Juan el Bautista, concretamente el momento en que un verdugo corta su cabeza a la vez que sobre el aparece un águila en posición frontal con las alas desplegadas (señalar que la escena de San Juan agachada su cabeza mientras que un águila aparece sobre él, es idéntica (con la salvedad de la figura del verdugo aplicando el martirio) a la que vimos en el ángulo inferior izquierdo del retablo pétreo. Por otra parte, el águila frontal es, en ambos lugares, idéntica también a la que aparece en el capitel de la imagen en la que a una mujer, lleva sobre sus pechos dos sapos).

Cesta nº 7 según plano adjunto.
 
En el frontal de su cesta, la escena del banquete de Herodes con la cabeza de San Juan ya en una bandeja situada al extremo derecho de la mesa. 

Y en el lateral de nuestra derecha, vemos a Salomé con el cabello suelto tras su danza y en la esquina una carita diabólica (arquetipo de la lujuria). 

Sustentando el fajón que encabeza la nave sur y al lado del anterior, otro capitel ricamente historiado nos narra la escena bíblica del rico Epulón y el pobre Lázaro. 


En él vemos a dos personas, a nuestra izquierda, abastecer de vino a la mesa...

Cesta nº 8 según plano adjunto.

... ricamente poblada de platos con viandas y tres personajes sentados a la misma.

Otros dos, a nuestra derecha, comen y portan grandes porciones de alimento. Un tercero parece abrir la hoja de una puerta bajo la que aparece tumbado Lázaro al que un perrillo situado bajo la mesa lame su larga pierna (paradigma de la gula y la avaricia).

Frente al anteriormente descrito, adosado al muro sur, aparece un capitel que en todo los sitios consultados se da como una extraña expulsión de Paraíso de Adán y Eva. Hay en las esquinas dos personajes, femenino y masculino a los que sendas fieras devoran la cabeza mientras ellos sujetan sus cuellos con las manos. Ese modo de castigar "por la cabeza" supondría la pena por haber pecado de pensamiento, o purgando con lo establecido por la Iglesia. 

Cesta nº 9 según plano adjunto.

El resto de símbolos acompañantes  pueden ser de relleno para aliviar los vacíos de la cesta del capitel. 


A destacar, la infrecuente decoración de la parte inferior del largo vestido de la mujer, a base de tres acanaladuras.

Enmarcando el ábside central, hay dos capiteles de difícil alegoría. En el lado norte, un desproporcionado grifo y otras bestias,...

Cesta nº 11 según plano adjunto.


...mientras que en el sur, un personaje compartiendo cabeza en el ángulo, encorvado y sujetando un cuchillo (de igual forma que el que sirve para decapitar a San Juan), con bestias al otro lado del capitel. 

Cesta nº 10 según plano adjunto.

De estos, los capiteles situados a espaldas del transepto mirando ya a las naves, se deben a una mano ya mateana, posterior a la obra del escultor que define el estilo de Mondoñedo.

Cesta nº 1 según plano adjunto.
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Cesta nº 5 según plano adjunto.

También los capiteles del pilar norte, hacia la cabecera y hacia la nave norte  son algo diferentes; pero sin duda arcaicos y sencillos. Sus cestas muestran elementales palmetas acabadas en espirales y pequeños zarcillos a modo de brotes de helechos.

Cesta nº 2 según plano adjunto.
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Cesta nº 3 según plano adjunto.

Destacar también la hermosa placa labrada que se encuentra sobre el altar a modo de RETABLOhecho en piedra con bajorrelieves que mide 1,40 m de ancho por 0,80 m de alto.

La figura principal es Cristo, sentado en un trono llamado scamnum  o faldistorio, con un nimbo en forma de cruz y en actitud de bendecir, situado dentro de un círculo que sostienen dos ángeles de grandes alas, vestido con alba y casulla el de la izquierda y con alba y capa larga el de la derecha.

 En el ángulo superior izquierdo hay otro círculo más pequeño que rodea un Agnus Dei con una cruz de tipo asturiano, es decir una cruz griega que se ensancha en los extremos; apoyada en un palo. 

A lo largo del fragmento bajo del antipendio se distribuyen cinco personajes: bajo el disco grande hay dos ángeles vestidos con casulla y alba, con la mano izquierda sobre el pecho y la derecha señalando a otros dos personajes que tienen a su lado y que están de perfil con la cabeza muy inclinada, el uno con casulla...

... y el otro con capa y que tiene un águila sobre su persona. Los historiadores no se ponen de acuerdo en descifrar el sentido de esta narración, aunque la opinión más generalizada es que se trate de una ceremonia episcopal. 

A la Tercera etapa (siglo XII), corresponden el ábside central y la fachada oeste, aunque tiene algún elemento de la obra anterior.

Esa portada consta de cinco arquivoltas, tres de arista que se apoyan en los salientes del muro y dos que se apoyan sobre dos pares de columnas.


Las exteriores de piedra del lugar y las interiores de mármol, estas últimas posiblemente procedentes del antiguo templo.




Los capiteles de las columnas son sencillos, tres tiene adornos de hojas ligeramente nervadas y el otro cabezas de animales que parecen ser monos o simios. 


Según se explica en el centro de interpretación, uno de ellos es muy antiguo, remontándose al siglo VI, ya que pueden ser una pieza corintia reutilizada.


El tímpano es muy interesante y de gran valor. Está formado por una pieza adintelada con forma pentagonal que, en el centro, tiene un relieve con un crismón de seis brazos de tipo Navarro. 



Sobre el crismón, en el sillar central de mayor tamaño, hay un Agnus Dei inscrito en un círculo tetralobulado, cuya cruz se apoya en la pata del cordero. Es un tema muy repetido a lo largo del románico rural gallego.


En la parte superior de la fachada se encuentra una pequeña ventana, y a su lado está la torre campanario de dos cuerpos de los siglos XV y XVIII, que en su parte superior tiene una pequeña cúpula. 


Adosado al muro sur se encuentra el antiguo hospital del monasterio, hoy de uso particular.

Los muros laterales del perímetro de la iglesia destacan por estar rematados, en su exterior, por una cornisa decorada con una amplia serie de canecillos figurados (en el norte son 34 ménsulas, en el sur hay 37, alguno de ellos de gran calidad), y que deben de corresponder al episcopado de Nuño Alfonso, que contaría con un maestro de formación compostelana. 



La variedad de los temas representados en los canecillos revelan la actividad de un taller con un amplio repertorio en el que abundan los de contenido moralizante. Como este, donde se representa la lujuria al mostrar una pareja desnuda y abrazada mientras copula.



Otro nos muestra un hombre sentado y desnudo, con rostro simiesco, lleva sus manos a los genitales.



Lamentando la calidad de la toma, en este apreciamos un personaje que volteando su cuerpo, nos muestra su culo.



Aquí un hombre desnudo, de espaldas y con la cabeza vuelta hacia el espectador, muestra su trasero. 



Este representa a un espinario, tema que en el arte medieval suele tener un carácter lujurioso y que se repite en otros canes de San Martín.



En este otro un músico, sentado con las piernas cruzadas, hace sonar una fidula que sujeta con la mano izquierda y la cabeza, mientras que con la derecha maneja el arco.



Un gimnasta arrodillado se agarra la parte inferior de las piernas.



Este podría ser un contorsionista.



Otro representa a un hombre sentado, vestido con túnica corta, que apoya los codos en las rodillas y se lleva las manos a las sienes. Su cabeza es desproporcionada y el rostro casi grotesco.



En este can vemos un personaje sentado con las piernas cruzadas, que descansa los pies en un león. Con las manos sujeta en el regazo un objeto. Tiene la cabeza frontal, coronada y rostro serio. Recuerda, lejanamente, al David de Platerías y cabe imaginar que represente a este rey.



De este indican, que representa una pequeña figura humana cargando a la espalda con lo que pudo ser una bestia, poco clara en esta toma.



Más nítidamente vemos una cabeza humana barbada, con la boca abierta y rasgados ojos.




Una monstruosa cabeza con gran boca entreabierta.



Con temática zoomorfa vemos: la cabeza de animal con enorme boca abierta.



El siguiente es un cuadrúpedo con su cabeza girada hacia el expectador y largo rabo: un león.



Los dos últimos del muro norte presentan una cabeza de toro y un águila que aprisiona con sus garras una sirena pez.






Toda la fábrica del muro exterior sur, nos fue imposible admirarla de cerca, pues se encuentra oculta e inaccesible a las visitas, por lo de ahora.



Aun así, desde la distancia, hemos fotografiado alguno de sus 37 canecillos.



Haciendo zoom en estas imágenes, se distingue algún otro itifálico.





Son igualmente numerosos los canecillos que decoran en altura el templo y que se hallan reutilizados en el interior del mismo sin función. Corresponden igualmente al siglo XII, mostrando características semejantes a cualquier otro templo del románico pleno en el Camino.






Llaman mucho la atención estos tres, sin duda, situados en el muro interior de la portada.



El izquierdo muestra a un hombre desnudo sentado que con su mano derecha agarra un cuerno, que hace sonar, mientras con la izquierda se masturba. La mutilación del pene fue reciente, según los vecinos, pero conserva los genitales. La temática sexual, como ya hemos visto, aparece en otras piezas de la iglesia.



El segundo de los canecillos presenta también a un hombre desnudo, en cuclillas, que se agarra las piernas.



El último can reitera la figura de un hombre desnudo y sentado al que se le ve el sexo, tiene un palo entre las rodillas y a él está atada una soga que agarra con sus manos y le oprime el cuello. Parece insistir en un mensaje moralizante.



Ahora no detenemos en las tres ménsulas situadas en el muro lateral norte.


ALUSIÓN AL SIMIO EN EL BESTIARIO ROMÁNICO.

La primera se ornamenta con una recortada hoja rematada en una bola.



La que le sigue reitera el tema del espinario.



La última muestra a un hombre desnudo, sentado y con cabeza simiesca que lleva sus manos a un travesaño que tiene bajo las rodillas.



Estos tres, situados en el mismo muro, se decoran de izquierda a derecha, con una sirena, pez que sujeta la cola con su mano izquierda y la otra la sitúa bajo los senos. Tiene larga melena y una trenza ciñe su frente.



"Las sirenas son doncellas marinas que seducen a los navegantes con su espléndida figura y con la dulzura de su canto. Desde la cabeza hasta el ombligo tienen cuerpo femenino y son idénticas al género humano, pero tienen las colas escamosas de los peces, con las que siempre se mueven en las profundidades"



La ménsula central muestra una cabeza monstruosa de cuya boca sale una enorme lengua, imagen repetida en otros canecillos.



La tercera, se decora con un personaje sentado, vestido con túnica hasta los pies, que con sus manos sujeta un libro de gran tamaño abierto sobre las rodillas. En él apoya la barbilla y en su boca se ven los dientes, lo que junto con sus ojos la dotan de fuerte expresividad.



En las obras de restauración realizadas en esta basílica en los primeros meses de 2008, se pusieron al descubierto unas pinturas murales muy deterioradas, que fueron catalogadas como los frescos románicos más antiguos de Galicia, datados en el siglo XII. ​Durante la Edad Media, estas pinturas habían sido cubiertas por sucesivas capas de cal, práctica habitual en el mantenimiento de las iglesias de la época.


El motivo fundamental de estas pinturas y su emblema más representativo se halla en el centro de la bóveda y muestra la Asunción de la Virgen a los Cielos. La Virgen aparece en pie con los brazos extendidos vistiendo el maforio, mientras que sendos ángeles turiferarios la toman de sus manos y la llevan al cielo, precedidos por un tercer ángel. Por si había alguna duda de lo mostrado, la epigrafía lo corrobora: AS(S)V(MP)TA EST / MARIA IN CELV(M). 

La zona lateral oeste de la bóveda muestra en dos niveles a una serie de personajes sentados sobre una especie de esfera portando una palma martirial (en algunos apenas está visible por el deterioro). Castiñeiras apunta que estos personajes son la traducción pictórica de la Gloria o Coro de los Justos

Y a la derecha de estos, la representación del Árbol de Jesé, una forma de mostrar en modo gráfico la genealogía de Cristo. Según la profecía de Isaías: ("Un brote saldrá del tronco de Jesé, un vástago retoñará de sus raíces, sobre él reposará el Espíritu del Señor).


Vemos en la parte inferior de esta escena, la imagen sedente de una figura masculina atrapada entre dos troncos vegetales que se continúan y entrecruzan hacia arriba. En una inscripción sobre su cabeza se perciben las siguientes palabras: FLOS/DE/ IE(sse). Evidentemente se refiere a Jesé, padre de David y la profecía de Isaías 11, 1-2. 

En la zona intermedia vemos la imagen de María madre de Dios, cubierta con el maphorion.

 finalmente sobre ella, la paloma del Espíritu Santo. 

El lado este de la bóveda, alrededor de su vano, es la zona en que las pinturas aparecidas tiene peor calidad y aun así hay detalles de gran interés, pudiendo distinguir todavía del coro de los justos, antes mencionado, dos grupos de tres personajes cada uno.

En el lado izquierdo del vano aparece una figura orante que señala un área epigrafiada. Lamentablemente perdida en su mayoría deja algún apunte de interés (BERNA)RDVS : SCVL/PSIT : IMMAGIN(ES). 


Dicho hallazgo resulta de una importancia capital, pues nos proporcionaría también la primera representación del tema del Árbol de Jesé en Galicia y en la Península Ibérica, ya que es anterior a las figuraciones de SANTO DOMINGO DE SILOS (1170-1180), Santo Domingo de la Calzada (1170-1185) o el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela (1168-1188). 

El Árbol de Jesé. Silos.

En el muro sur, los registros sucesivos que vemos ocupando diferentes niveles eran ya conocidos, existiendo discordancias en cuanto a su datación con tendencia hacia el gótico lineal, a excepción de Serafín Moralejo que les daba cronología del XII vinculándolas con motivos del centro y oeste de Francia. De arriba a abajo podemos encontrar, en un sencillo esquema compositivo, propio de los sarcófagos paleocristianos, a los tres Reyes Magos a caballo, en el cual el segundo mago eleva su mano para señalar el cielo, como el “estrellero”.

Imagen de nuestra visita en el año 2011.

En la parte central, el relato del rico Epulón y el pobre Lázaro, un discurso moralizante propio de la Iglesia del siglo XII, en contra de la gula y de la avaricia y a favor del ayuno y de la caridad. Parábola repetida en la escultura de un capitel muy próximo, el enumerado con el numero 8. 

En la parte baja la resurrección de Lázaro, donde vemos la mano de Jesús, con gesto imperativo, que ordena a Lázaro que salga fuera de su tumba. Este, semidesnudo, con los restos de las vendas cubriéndole el sexo, se sitúa a la derecha.

El lienzo esta parcialmente oculto por una pintura de la época en que los Franciscanos ocuparon el cenobio (primera mitad s. XV), en la que se representa a Santa Bárbara.

Las pinturas de los ábsides ya se corresponden con el período renacentista (s. XVI). 

En el conjunto mural de esta capilla (área C del plano), están representadas las siguientes escenas, de izquierda a derecha: en primer término podemos ver la representación del profeta Habacuc, llevado por el ángel al foso en el que está preso el profeta Daniel, que no aparece.

 

La siguiente escena muestra a San Joaquín y a Santa Ana abrazándose ante la Puerta dorada, con un ángel sobre sus cabezas. Al fondo, una diminuta ciudad, que puede ser una reinterpretación atípica de Jerusalén.

Al otro lado de la ventana del ábside, nos encontramos con un personaje barbado, ricamente vestido y sosteniendo un arpa, en lo que parece ser una representación del Rey David.

En la bóveda de esta capilla podemos contemplar una imagen del Padre Eterno, acompañado por Helías, Moisés, Abraham y David, figuras bíblicas que tuvieron una especial relación con Dios.

  El ábside izquierdo (área A) se puede ver la representación de la Crucifixión de Cristo.

 

En la escena pueden verse parte de las cruces de los ladrones sacrificados con Jesús. A los lados, la Virgen y San Juan acompañan al Cristo; con Jerusalén al fondo.

Las pinturas del cimborrio (área B) fueron hechas al concluir las restauraciones del siglo XIX por un pintor foráneo. Alrededor del óculo central se distinguen las imágenes de unos querubines y un sol haciendo alusión a la luz celestial.


Parte de otra pintura en el muro sur.

Finalizamos nuestra visita al interior, mostrando distintas piezas que no solo adornan, sino que también forman parte de su historia.






Imagen de Santa Catalina.

En su atrio se encuentra un admirable cruceiro, con las imágenes de Jesús crucificado y en el opuesto la piedad, en ambos brazos la figura de un par de ángeles, el conjunto se sitúa sobre un capitel con una afanada cesta.





Finalizamos esta extensa exposición señalando que, podemos visitar este enclave siguiendo la ruta del CAMINO NATURAL DE SAN ROSENDO



INFORMACIÓN RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES

https://es.wikipedia.org/wiki/Bas%C3%ADlica_de_San_Mart%C3%ADn_de_Mondo%C3%B1edo

https://www.arteguias.com/iglesia/sanmartinmondonedo.htm

http://www.arquivoltas.com/11-galicia/01-mondonedo.htm

 https://www.celtica.es/santo-martino-de-mondonedo-la-abadia-bretona-de-galicia/

https://www.romanicodigital.com/sites/default/files/pdfs/files/San%20Marti%C3%B1o%20de%20Mondo%C3%B1edo.pdf

https://ruc.udc.es/dspace/bitstream/handle/2183/10974/CC%2055%20art%203.pdf?sequence=1

https://1000-lugares-en-galicia.blogspot.com/2017/02/basilica-san-martin-de-mondonedo-foz-interior-pinturas-murales-retablo-petreo-2.html?m=0

https://www.academia.edu/3399397/APOSTILLAS_AL_ITER_PICTURAE_SANCTI_IACOBI_LAS_PINTURAS_MURALES_DE_SAN_MARTI%C3%91O_DE_MONDO%C3%91EDO_EL_SCRIPTORIUM_COMPOSTELANO_Y_EL_TESORERO_BERNARDO

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