SAN XULIÁN DE LENDO, A LARACHA

Está situada en O Igrexario de la parroquia de Lendo. Mitad barroca, mitad románica, se terminó de construir en el siglo XIX, siguiendo el prototipo de iglesias rurales.


La fachada barroca es sobria y está adornada simplemente por una espadaña de un solo hueco. La construcción es de cantería irregular y en una reforma posterior se le añadió la sacristía. El templo consta de una planta de salón en la que se inscriben una sola nave y ábside rectangular, separados ambos espacios por un arco de medio punto.


Interiormente, se puede destacar el retablo que ocupa el altar mayor, de elementos neoclásicos y una policromía similar al mármol. Vemos que tiene una cubierta de estructura de cimbras a dos aguas.

En esta iglesia se puede contemplar la huella que los CABALLEROS TEMPLARIOS dejaron en la comarca de Bergantiños, puesto que, entre finales del siglo XIII y principios del XIV, la parroquia de Lendo fue una encomienda templaria, es decir, una sede en la que, según el escritor e historiador Carlos Martínez Pereira, los monjes-soldado establecieron su base, muy próxima a la matriz de la bailía de Faro, en los que hoy es O Burgo y O Temple, topónimo de evidente origen. La elección de Lendo pudo deberse a que, por este asentamiento, pasaba una importante vía medieval, antigua calzada romana.


De esta iglesia, lo más llamativo es la cara norte, con arco de medio punto en la puerta y decoración de estrellas, rosetas en las jambas...





 y canzorros, destacando uno que representa la cabeza de un elefante, elemento iconográfico insólito (aunque no único en Galicia) de la arquitectura románica,...






... además de otras inscripciones y restos esculturales curiosos.



Las propiedades de la encomienda de Lendo fueron muy numerosas, sobre todo a raíz de la cesión al temple, por parte del monasterio de Oseira, de bienes situados en la actual Bergantiños. El único nombre comendador (jefe) del que se tiene plena constancia de su existencia, por una concordia del año 1241, es frei Juan. Hacia 1310, Lendo ya no figura como encomienda. En uno de sus viajes por Galicia, el 28 de Junio de 1228, el monarca Afonso IX hace una parada en Leedo, expidiendo allí dos diplomas al MONASTERIO DE MELÓN. Dado que Afonso IX se dirigía a Coruña, esto indica que Lendo, probablemente ya en manos de los templarios, era una entidad de población importante en este camino. Esta vía de comunicación, tanto en la cartografía elaborada por Domingo Fontán, como en otro mapa referido a caminos militares, depósitos de víveres y pueblos de etapa, del año 1814, la única entidad de población que aparece en el camino de A Coruña a Malpica es Lendo. Puede parecer excesivo insistir tanto en la localización geográfica, pero en el caso de los templarios su preferencia por emplazar las encomiendas junto a vías de comunicación explicaría que la elección de Lendo, y no otro lugar,  se debiese, en parte a las propiedades que allí pudieran poseer, que serían numerosas, y a la situación estratégica.


Así, y según la recopilación efectuada por el historiador Martínez Pereira, además de los terrenos y viviendas de Lendo, le pertenecían a los templarios tres casales en San Martiño de Cances la octava parte de la iglesia de esta parroquia carballesa, un casal en Baz (actual Bas, en la parroquia de Sísamo), otro en Vilar de Asalo (Mens-Malpica) y otro en San Salvador de Bembibre (Val do Dubra). Todo esto está documentado. Ya dentro del terreno de la especulación, pudo haber pertenecido a los templarios de Lendo el lugar de Freiría (Centiña, San Paio), además del monasterio de Seavia, ambos en Coristanco. También pudieron ser propietarios del monasterio de Mens, en Malpica, y hasta un molino de san Pedro de Barizo, en el mismo municipio, al que llamaban la «voz de los cabaleiros». El puerto de Laxe y el coto de Serantes, bienes con los que, con el tiempo, se harían las familias de los Mariño y los Moscoso, también pudieron pertenecerle.

En las proximidades de esta encomienda templaria podemos observar dos bonitos cruceiros: el CRUCEIRO VELLO y el Cruceiro novo.


El primero, construido en granito, se asienta sobre una plataforma cuadrangular de dos escalones, sobre el que descansa un pedestal cuadrangular rematado en chaflanes. Del pedestal arranca un fuste octogonal, que comienza y remata en cuadrado, este recibe un capitel moldurado. Encima se encuentra una cruz de sección octogonal y remates cuadrados


Junto a este destacan también unos interesantes HÓRREOS y una FUENTE.




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