Cerca de Noia, de la desembocadura del Tambre y de los límites de la Sierra del
Barbanza, se encuentra este espectacular enclave que aúna: antiguas construcciones
hidroeléctricas; sendas de pescadores; artes tradicionales para la pesca de la
lamprea y ruinas de iglesarios medievales.
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| CAUDAL BAJO POR EL CIERRE DE LA PRESA |
La central eléctrica que hoy vemos, ocupó a su vez el lugar de una antiquísima
pesquería cisterciense, demostrando el inmenso atractivo que este lugar único y
privilegiado ha tenido para la gente de todas las épocas.
La vida en la Pesquería empieza en el siglo XIII con la Casa de los
Frailes, desde donde se recogía el pescado y el marisco para abastecer al MONASTERIO
DE TOXOSOUTOS (Lousame).
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| AL FONDO LA CASA DE LOS FRAILES |
El monasterio había sido fundado el 1.132 bajo la
regla de San Benito, la famosa “ora et labora”. El Rey Alfonso VII le concedió
grandes favores y privilegios, llegando a ser a mediados del siglo XIII el
monasterio con mayor poder económico de Galicia. En el año 1.504, quedó
anexionado a Sobrado dos Monxes, aceptando la reforma del Císter.
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| MONASTERIO DE TOXOSOUTOS (Lousame) |
En 1924, por encargo de la “Sociedad Gallega de Electricidad”, el
arquitecto gallego Antonio Palacios diseñó en el lugar de la antigua
Pesquería, la CENTRAL HIDROELÉCTRICA DEL TAMBRE y el conjunto de casas
para sus empleados.
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| TEMPLO VOTIVO DEL MAR |
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| VIRGEN DE LA ROCA |
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| AYUNTAMIENTO DE O PORRIÑO |
En el año 2003, se rehabilitan los inmuebles que ocupaban los empleados
de la central, para convertirlos en el Hotel de Naturaleza La Pesquería delTambre. Conjunto singular por sus edificaciones, jardines, fuentes y áreas de
descanso.
Antiguas piezas de la central eléctrica adorna el entorno de esta,
haciéndolo si cabe todavía más atractivo.
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| CASA DEL JEFE |
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| LA TORRE DE HÉRCULES |
A las puertas del hotel comienza esta hermosísima senda que nos irá impresionando
con cada paso que demos, pero que también irá cobrando más dificultad, a medida
que se nos vaya manifestando todos sus encantos. Unos paneles indicativos nos
mostrarán el recorrido, así como su dificultad.
Tanto a la ida como a la vuelta, podemos reponer fuerzas y tomarnos un
descanso en la ÁREA RECREATIVA, que se encuentra en un atractivo entorno
fluvial y forestal, a orillas del río Tambre y en medio de un robledal.
Tomamos el sendero río arriba y a la izquierda nos encontramos con la
primera de las sorpresas de la ruta, el PUENTE COLGANTE. Debemos
atravesarlo, únicamente para disfrutar de las hermosas vistas del río que este
nos muestra, así como para disfrutar de la sensación que notaremos al caminar
sobre él.
Del otro lado del puente, la antigua
ruta de senderismo PR-G11 nos acercaría por el ayuntamiento de
Outes, al admirable PONTE NAFONSO y el llamativo PAZO DO TAMBRE.
Pero nuestra ruta discurre río arriba junto al Tambre por el margen
derecho entre robles, abedules y piedras llenas de musgo, un bosque de ribera bastante
bien conservado.
Volviendo del puente a la derecha tenemos la subida a la CÁMARA DE
CARGA, por donde se desciende en el camino de vuelta si realizamos la ruta
completa.
El primer tramo está en perfectas condiciones, con pasarelas, pequeñas
cascadas y lugares con mucho encanto, no presentando ninguna dificultad el
recorrerlo.
A medio camino, el río deja de ser pausado, apareciendo su lecho cubierto
de enormes peñascos, contra los cuales, el agua choca desesperada y bruscamente
abriéndose camino en su rápido descenso.
Aquí es donde podemos observar las ANTIGUAS "PESQUEIRAS" DE
LAMPREAS.
Un panel nos explica la antigüedad, importancia y funcionamiento
de estas construcciones.
Desde épocas medievales, la pesca de la lamprea era una de las
actividades de subsistencia de los vecinos del lugar, además de constituir la
actividad fundamental que se llevaba a cabo en el río Tambre. Por medio de las
"pesqueiras" se extraían grandes cantidades de lamprea, que
posteriormente o se vendían en la villa de Noia o se exportaban, bien a otros
puntos de Galicia o al resto de la península donde era un producto muy apreciado.
Pero la construcción de la presa del Tambre, provocó un descenso en su caudal e
inevitablemente la lamprea fue desapareciendo de forma progresiva de las aguas
del río.
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| CAUDAL ELEVADO POR LA APERTURA DE LA PRESA |
Como recuerdo del pasado, quedan en el cauce del río, vestigios de
estas "pesqueiras", que consistían en grandes rocas con unos pasos en
rampa, por los que la lamprea se deslizaba para poder remontar el río. Al final
de esas rampas se colocaban unas redes en forma de bolsa, en la que quedaban
atrapadas.
Junto al camino nos toparemos también una pequeña caseta restaurada donde
a través de paneles y una reproducción de estas pesqueiras, se nos explica cómo
funcionaban estas trampas. Para poder acceder al interior, hay que pedir la
llave en la recepción del hotel.
El tramo de la ruta más sencillo termina junto al Refugio de Pescadores y
la Charca de las Ranas, ahora el camino se estrecha y nos adentra en el Cañón
del Tambre,...
... donde se nos aparece una enorme y espectacular pared rocosa cayendo
en vertical hacia este margen del río.
Para salvar este complicado y hermoso tramo del río, tenemos que cruzar una
pasarela de madera incrustada en la roca, permitiéndonos contemplar
tranquilamente los rápidos del río y unas modernas y poco llamativas “pesqueiras”
metálicas. Durante las épocas de lluvias, debe ser todo un espectáculo ver
deslizarse el agua desde lo más alto de la montaña, por esta extraordinaria
pared.
Salvado este divertido tramo, nos adentramos por un cada vez más difícil
sendero, en un espacio colmado de naturaleza virgen, es la DEVESA DE NIMO,
un bosque de vegetación autóctona en la ladera de un monte, su principal
característica es la inclinación, que suele acabar en un río. Aquí el camino se
cubre y rodea por la frondosa vegetación. Robles; laureles, Sauces y Abedules
son los más abundantes, sin olvidarnos del musgo que nos rodea.

El agua y el sonido del río nos siguen acompañando durante el camino,
interrumpido únicamente por el silencio interior de la devesa y por los
frecuentes trinos en primavera de los Herrerillos y Carboneros, aves
insectívoras habitantes de estos sotos ribereños.
Llegamos al puente de madera que salva el Regato de Nimo, dejándonos otra
de las fantásticas estampas de este recorrido, su pendiente caída para entregar
sus aguas al Tambre, forma la FERVENZA DO NIMO.
El sendero comienza a complicarse, por lo que nosotros decidimos desandar
nuestros pasos y volver por el mismo camino.
Indicar que más adelante, junto a
la antigua señalización del sendero PR-G11, se encuentran los restos del ERMITORIO
DE SAN GREGORIO. Todo un misterio totalmente abandonado. Los restos de una
pequeña iglesia están totalmente tapados por la vegetación. Incluso tendríamos
cerca los restos del MONASTERIO DE CORENTIA.
La primera parte de la ruta es
accesible todo el año y no representa dificultad. Ahora bien, si queremos
llegar a las ruinas y alcanzar el canal es aconsejable llevar calzado para el
agua y contar con que el camino tiene sus dificultades.
El canal es transitable siempre
con cuidado ya que no tiene barandillas en todos los tramos.
La ruta completa, sin contar
paradas, nos puede llevar cinco horas, pasaremos de los diez hasta los ciento
ochenta metros de altitud y los tramos de subida equivalen a seiscientos
veinticinco metros.
INFORMACION RECOGIDA DEL LOS SIGUIENTES ENLACES
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