MINAS DE FONTAO, VILA DE CRUCES




El nombre de Fontao se debe a la abundancia de fuentes que brotan en su término, o su manantial de aguas termales muy concurrido desde tiempo inmemorial. Como “Villa Fíntanos” figura en el siglo X en una donación al convento de San Martín de LALÍN y en el 1104 aparece perteneciendo por venta al de SAMOS, para terminar, perteneciendo al de CARBOEIRO.

Los primeros que explotaron estas MINAS DE FONTAO fueron los ingleses, en la segunda mitad del XIX. Luego llegaron los franceses, y fundaron la Société des Étains de Silleda, porque lo que entonces interesaba era el estaño. En 1934 se reestablece la explotación de estaño y wolframio que se mantendrá durante la Guerra Civil e iniciará una fuerte expansión por la demanda internacional de volframio para usos militares. (HISTORIA)


Foto de: http://museomineriafontao.es/



Negro y pesado, así era el wolframio que salía de las minas de Fontao y de A Brea. Un mineral, codiciado por los ingleses y destinado a la Alemania nazi, vivió su época dorada durante la Segunda Guerra Mundial. En esos años de mayor demanda de volframio (1940-44), las minas de Fontao empleaban del orden de tres mil trabajadores (más de 800 eran presos políticos de la Guerra Civil). La recuperación de la actividad económica tras el final de la segunda guerra mundial impulsa la producción minera. Con la bajada de los precios a finales de 1960 comienzo el declive de Fontao, que acabaría por cerrar en 1963 cuando se abandonó la explotación bajo tierra y se clausuraron las tres bocaminas.
La intensa actividad extractiva generada, propició que una pequeña aldea del interior de Galicia se convirtiera en un hervidero de gentes de diverso origen y condición, elementos propios de una novela, los cuales configuraron lo que se podría denominar una especie de far west a la gallega.


Foto de: http://museomineriafontao.es/






La explotación minera de Santiago de Fontao –también designada como Minas da Brea– configuró en las décadas de 1940 y 1950 un dinámico micromundo industrial incrustado en el sosegado mundo rural de estas tierras del Deza: la casa de la dirección; las viviendas del ingeniero y de los facultativos de minas; el necesario complemento de barracones y viviendas para los mineros que llegaron a configurar un poblado; su mercado diario organizado en “la plaza” por vendedores ambulantes; sus cerca de una decena de pequeñas tiendas de comestibles y ultramarinos, géneros textiles y ferretería; sus panaderías, la frutería y la carnicería; las tabernas y salas de baile (33 bares y un café-teatro); la tómbola de alegres señoritas que, eso sí, “todas viñan de fóra e non residían permanentemente na aldea”; los dos rudimentarios cinematógrafos, a los que se uniría más tarde la sala de cine del poblado, con trescientas cincuenta butacas y de libre acceso para el vecindario los sábados y domingos; el campo de fútbol en el centro del poblado en el que el equipo local, “Minas Club de Fútbol”, llegó a enfrentarse a equipos de primera división en los festejos dedicados a Santa Bárbara, patrona de los mineros; el botiquín sanitario que incluía una sala con cuatro camas y la vivienda del practicante; el grupo escolar del poblado, “con escuela para niños y niñas”, que escolarizó no solo a los hijos de los mineros, sino al resto de los pequeños de la parroquia; e incluso una nueva iglesia construida en el poblado, a unos quinientos metros de la parroquial.


Documental titulado A Luz do Negro. O volframio da Brea e o poboado do Fontao, publicado por el Consello da Cultura Galega.


Foto de: http://museomineriafontao.es/




El pueblo de O Fontao se inauguró en 1956 y solamente se habitó hasta 1974, cuando se clausuró la última brecha a cielo abierto. Cesar Cort y Joaquín Basilio Bas planearon un poblado completo. Cuando a principios de los años setenta las minas dejaron de utilizarse, el poblado se fue abandonando, hasta que en 2010 la Xunta de Galicia decidió acometer la rehabilitación de las viviendas. Tras el cese de tan larga actividad extractiva, ha llegado hasta nuestros días un conjunto de labores e instalaciones mineras en un excepcional estado de conservación, elementos que constituyen un legado material e inmaterial que debe ser puesto en valor al objeto de recuperar un importante capítulo de la historia de minera de Galicia.










Para ello se ha creado el MUSEO DE LA MINERÍA



Los edificios destinados a exposición son la antigua capilla...



... y las escuelas, totalmente reformadas y acondicionadas en 2012. 




Dispone de un auditorio, con capacidad de 170 butacas, que ocupa las dependencias del antiguo cine, que además cuenta con cafetería y tienda.




El Museo está cerrado en la actualidad, aunque la web da la posibilidad de reservar para una visita en grupo y en el lugar hay un cartel para contactar con el concello de Vila de Cruces (986 582017). 




GUÍA DE LOS MUSEOS MINEROS DE GALICIA

INFORMACIÓN RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES




VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DEL MUNICIPIO DE VILA DE CRUCES EN ESTE ENLACE, CON UN MAPA PARA LLEGAR A CADA UNO DE ELLOS.

2 comentarios:

  1. fechado...umha vergonha.

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    1. Cando fomos nós tamén estaba pechado. Invístese en crear espazos museísticos e logo quedan no abandono!

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