«Ti dis Galicia é ben pequena. Eu dígoche: Galicia é un mundo. Cada terra é coma se fose un mundo enteiro. Poderala andar en pouco tempo do norte para o sur, do leste para u oeste noutro tanto; poderala andar outra vez, mais non a has dar andado. E de cada vez que a andes, has atopar cousas novas e outras has botar de menos.
Vicente Risco: Leria (ensaio)
Nos acercamos a la aldea de Angueira de Castro, situada en la parroquia deSanta Mariña de Ribasar, concello de Rois, donde se esconde varios rincones fantásticos que queremos enseñaros a través de esta pequeña ruta.
El primero es el hermoso PARQUE DO RÍO TINTO, emplazado en una pequeña isla que forma el río y a la que se accede cruzando un atractivo puente de madera.
Allí se han colocado mesas y bancos de madera en los que disfrutar de una agradable comida campestre bajo la sombra de los árboles que la abrigan del sol estival.
Este también puede ser un perfecto enclave para iniciar la RUTAalCASTRO LUPARIO, lugar fuertemente vinculado a la legendaria traslación del cuerpo del apóstol Santiago desde Palestina a Galicia, pues la tradición sitúa en este antiguo castro la morada de la Reina Lupa, a la que acudieron por dos ocasiones los discípulos del apóstolTeodoro y Atanasio solicitándole un lugar donde darle sepultura.
Asimismo, esta área recreativa permite el descanso a los fatigados peregrinos que realizan la última etapa del CAMINO PORTUGUÉS hacia Compostela y que transita por las proximidades.
Sin embargo, mi decisión es recorrer los 1,6 Km (ida y vuelta) que nos separan del Xardín do Recordo siguiendo la primera de las rutas.
Dejo atrás la isla y a mi acompañante (la ruta no es accesible a personas con movilidad reducida) y me adentro en la espesura del bosque de ribera que envuelve las orillas del río Tinto.
La senda se bifurca y tomo el atajo del río que me aproxima a otro rincón mágico.
En la orilla opuesta asoma el impresionante PAZO DO FARAMELLO, un magnífico edificio construido por el genovés Marqués de Piombino, que tras finalizar el Camino de Santiago en 1710, se enamoró de una compostelana y de este lugar, donde estableció su residencia y la REAL FÁBRICA DE PAPEL DE FARAMELLO, que fue la primera de Galicia.
Como curiosidad, señalar que aquí nació el escultor e imaginero José Gambino, del que se conserva un retablo en la capilla del pazo. Además fue residencia estival del rey Alfonso XIIIy del Infante D. Luís de Baviera en sus visitas a Santiago.
De su importancia dan fe las referencias literarias de algunos de los más ilustres escritores gallegos, así Rosalía de Castro decía: "no pazo onde nunca xea, a súa beleza conxeloume a alma". Emilia Pardo Bazán: "Pazos hay muchos, el del Faramello es único" y Camilo José Cela: "El secreto mejor guardado del camino que llaman del Apóstol”.
Por lo alto de sus muros despunta la silueta de uno de los dosCRUCEIROSque guarda el conjunto monumental en sus hermosos jardines.
Igualmente, en una de las fachadas del edificio, contemplamos un gran blasón.
A partir de este punto, el sendero pegado al río se torna algo más complicado, sobre todo en épocas de lluvia, pero sigue siendo muy hermoso.
Llegamos a la presa que alimentaba los canales del agua de las estructuras que componían la antigua fábrica.
Junto a ella se ha creado el XARDÍN DO RECORDO, un hermoso espacio para honrar y recordar a las víctimas del accidente ferroviario de Angrois, donde están siendo plantados 81 simbólicos árboles del amor (Cercis).
Para la vuelta seguí el camino de arriba, que aunque no transita pegado al río, nos ofrece unas extraordinarias vistas del Pazo.
Poco después de este, desciende para encontrase con el camino del río, que nos llevará al punto desde el que iniciamos nuestro pequeño pero provechoso paseo.
VISITA OTROS
SORPRENDENTES LUGARES DEL MUNICIPIO DE ROIS EN ESTE ENLACE, CON UN MAPA PARA
LLEGAR A CADA UNO DE ELLOS.