Mostrando entradas con la etiqueta PR-G94 ROTA DOS MUÍÑOS DO FOLÓN E DO PICÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PR-G94 ROTA DOS MUÍÑOS DO FOLÓN E DO PICÓN. Mostrar todas las entradas

MUIÑOS DO PICÓN, O ROSAL



Una vez recorridos los MUIÑOS DO FOLÓN,...
 
... tenemos que descender por otro igualmente interesante complejo hidráulico, vinculado a esa impresionante ROTA DOS MUÍÑOS DO FOLÓN E DO PICÓN iniciada en A PONTE DAS PENAS y así, completar los 3,5 Km del recorrido total, explorando sus 67 molinos de agua.


En este caso, hablamos de los 28 MUIÑOS DO PICÓN, que como aquellos, datan de los siglos XVII y XVIII, compartiendo también las mismas características históricas y constructivas.
 




Comenzamos esta segunda parte del trayecto en el ALTO DOS OLLEIROS, paraje al que llegamos tras realizar el sector do Folón. 

MUIÑOS DO FOLÓN
 En ese agradable entorno, recordar la visita a las cercanas POZAS DEL RÍO DA CAL, un asombroso paraje de continuas cascadas y piscinas naturales; o al NIVEL, lugar donde las aguas del Río Da Cal fueron divididas artificialmente para formar los ríos Folón y Picón. 

POZAS DO RÍO DA CAL
NIVEL Y MOLINOS EN EL DERIVADO RÍO DA CAL
Aquí también se nos abría la posibilidad de visitar la CAPILLA DE SAN MARTIÑO, a la que suben los vecinos de la comarca cada 11 de noviembre, para celebrar la romería del santo de las matanzas.


Ahora es el RÍO PICÓN quien acompaña con su rumor nuestro caminar, bien amparados por una agradable sombra, que nos procura el bosque de pinos que pende por la ladera.
 

 
 




Se van sucediendo los molinos uno tras otro, fluyendo el agua en abundancia por ellos con premura, como pretendiendo ganar la carrera a su hermano el Folón.

 





A pesar de ser verano, el contorno de los molinos se tiñe del  verde intenso de los helechos, siempre salpicados por cristalinas gotas de agua. 




Agua que en algunos tramos se desborda, inundando el entorno y dificultando el caminar por el sendero, teniendo que vadearlo, saltando entre rocas y troncos.




CON EL AGUA EN LOS TOBILLOS PARA LIMPIAR EL BARRO

Rebasados los 10 primeros molinos, se nos aparece a la derecha el “CAMIÑO DE SAN MARTIÑO”, el que sube a la capilla;... 
 



...o también llamado “CAMIÑO DO CARRO”, por la presencia de innumerables huellas, que el frecuente transitar de los carros que transportaban el grano, fueron tallando sobre las rocas graníticas que lo conforman. 



Poco más abajo, en el interior de un recodo que forma el citado camino, nos topamos con una pequeña y sencilla ÁREA RECREATIVA compuesta por varias mesas de madera y cobijada por la arboleda. Aunque el descenso se torna mucho más accesible, el lugar invita a detenerse.


MARCAS DE CARROS EN LA CALZADA



Continuamos la senda, siempre guiados por los molinos y el sonido incansable del agua cayendo,...




... hasta encontrarnos de nuevo en el camino empedrado de San Martiño.




Otro panel interpretativo idéntico al que se encuentra en A PONTE DAS PENAS (inicio de la ruta), nos señala las características; trazado y dificultad que presenta el sendero.  
 

La calzada empedrada se transforma en asfalto, pudiendo observando en este corto tramo, una bonita vivienda con unos cuidados jardines, hoy convertida en restaurante.



Abandonamos el asfalto por un sendero a la derecha que, rápidamente, nos devuelve al punto de inicio de esta extraordinaria ruta, fascinados por la belleza de este lugar declarado Bien de Interés Cultura (BIC), custodio de tan importante legado patrimonial; etnográfico y paisajístico, que deseo, sepamos preservar.


INFORMACION RECOGIDA DEL SIGUIENTE ENLACE

VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DEL AYUNTAMIENTO DE O ROSAL EN ESTE ENLACE.

MUIÑOS DO FOLÓN, O ROSAL



A tan sólo 3 kilómetros del ayuntamiento de O Rosal, se encuentra una de las rutas de senderismo homologadas más bonitas de toda Galicia, la PR-G94 ROTA DOS MUÍÑOS DO FOLÓN E DO PICÓN

    
   

Su existencia en este emplazamiento, probablemente esté relacionada con la influencia de los monjes del Monasterio de Santa María de Oia, pudiendo datarse en los s.  XVIII y XIX, aunque parece ser que el funcionamiento de estas instalaciones está documentado desde el siglo XVII.



De planta rectangular y cubrición a una sola agua,...



... su estructura está dividida en dos partes: el "termiñado" o piso, donde se encuentra la muela;...



... y el "sarteio", espacio donde el agua generaba la fuerza motriz que movía el molino.  


    También distinguimos pequeñas pilas en el exterior, que servían de abrevaderos y comederos para las caballerías.

    
En los dinteles; jambas; umbrales y paredes, tanto exteriores como interiores; incluso en algunas "moas" y en las proximidades, los canteros dejaron sus signos. Más tarde fueron los propietarios y arrendatarios de los molinos quienes grabaron sus marcas en forma de fechas; cruces; iniciales; nombres; y figuras. Cuando se trata de cruces, éstas tienen una función protectora sobre el molino y sus dueños.



Algunos molinos pertenecían a los vecinos en régimen de propiedad comunal (parroquiales); otros eran de particulares o compartidos por varias familias (Herdeiros); y también los había arrendados.



A ellos acudían a moler el grano y en el tiempo que duraba la molienda, los campesinos se ocupaban en otras tareas productivas: mazar el lino; desengrasar el tejido y la lana.  El molinero, de cada molienda, cobraba la "maquilla". 
 


Era un importante lugar de relación entre vecinos; referente de numerosas cantigas; leyendas; adivinanzas y origen del baile folklórico más conocido de esta tierra: “A MUIÑEIRA”.



En 1991 se iniciaron los trabajos de recuperación y restauración de los molinos y su entorno, en estado de abandono hasta ese momento. El primer paso fue dado por los alumnos de la Casa de Oficios, recuperando dos de estos molinos: los conocidos como el de "Rogelio" y el de la "Duca".



Más tarde, en 1996, el ayuntamiento de O Rosal, a través de la Escuela Taller, dio un nuevo impulso al proyecto. Desde 1998, el conjunto de Molinos de O Folón y O Picón disfrutan de la declaración de Ben de Interese Cultural (BIC), con categoría de lugar de interés etnográfico.


El entorno de los Muíños do Folón, realmente forma un complejo de 67 molinos de agua con los del conjunto de MUÍÑOS DO PICÓN, pero nosotros trataremos los dos por separado, debido en parte a la morfología y profusión de estos, pero sobre todo, al amplio reportaje fotográfico realizado.


Estos MUIÑOS DO FOLÓN a los que nos referimos, son un grupo de 36 MOLINOS EN CASCADA, movidos por la fuerza de las aguas del Río Folón, que descienden por la ladera del monte "Campo do Couto", formando un complejo hidráulico de gran interés por su valor patrimonial y etnográfico.


Creo recordar en nuestra primera visita al entorno, (hará unos 18 años aproximadamente), llegamos animados por las indicaciones que habíamos visto en la vieja carretera de Tuí a A Guarda, durante una de nuestras excursiones al Baixo Miño. En esta ocasión (julio del 2014), no fue improvisada, pudiendo disfrutar en su totalidad de la ruta.



Partimos de A PONTE DAS PENAS, punto de inicio de la ruta y lugar donde se encuentra el primero y más grande de todo el conjunto (utilizado según reza en un letrero como oficina de información), fascinados con estos importantes elementos tan característicos de la arquitectura tradicional gallega.



Aquí, también nos topamos con el primero de los paneles interpretativos, que permiten una mejor comprensión de las características; trazado y dificultad que presenta el sendero. 
 

Este tramo más llano, muestra varios molinos de canal, en los que el agua desemboca justamente en el infierno donde está situado el rodezno. 



 


Pasa junto al MOLINO Nº 4,  que presenta en el dintel una cruz con leyenda de la que hoy sólo es posible leer "Ave María" y nos acerca al MOLINO nº 5, uno de los mayores molinos del conjunto, al poseer un alpendre para guardar las caballerías.

 

MOLINO nº 5

En el siguiente trecho, el camino continúa por el margen del REGO PADÍN, adentrándose en un pequeño y hermoso entorno tapizado de distintos colores. Vegetación; saltos de agua; pozas; puentes de madera y los MUIÑOS DE PADÍN, cada cual muestra su paleta de tonalidades.





Tras un corto ascenso,...



... el sendero se desvía a la derecha y nos devuelve al Río do Folón,...




 ...  mostrándonos los cinco MUIÑOS DE MACEIRA, entre los que se encuentra el considerado más antiguo (nº 11), pues conserva una inscripción datándolo en el año 1702.






Desde el último de estos, comienza a vislumbrase una de las imágenes más representativas y hermosas de este enclave, una hilera de ocho molinos colgando en cascada por la vertiente del monte.
  


Una pequeña fervenza y un modesto puente de madera, nos reciben a los pies de los MUIÑOS DA CARREIRA DE MARTÍN, asombroso ingenio hidráulico.
 



Salvado el puente, ascendemos la pronunciada y dura pendiente por las escaleras pétreas practicadas a las puertas de los molinos.
  

 
 


 Estos MOLINOS DE CUBO O POZO, observan la peculiaridad de almacenar el agua en los cubos de los superiores, para una vez usada pasar al siguiente y así sucesivamente. Además el MOLINO Nº 16, recoge en sus piedras la fecha de 1715 y el MOLINO Nº 21, tiene tallada en una de sus jambas una cruz con cáliz.

 
   


 
Una vez sobrepasado el último molino de este tramo, un pequeño repecho definido por una balaustrada de madera nos permite: recobrar fuerzas; apreciar la belleza de este Valle siempre verde, donde el Río Miño sirve de fondo al paisaje y acercarnos a otro bello espacio.


 

Es el entorno de la FERVENZA que forma en el Río das Penas, poco antes de entregar sus aguas al Río Folón. Fervenza visible en todo esplendor, durante las épocas de abundantes lluvias.






Vadeamos el cauce de ambos ríos (el primero por un interesante paso), para emprender el serpenteante sendero de los MUIÑOS DA CARREIRA DA CEREIXEIRA, donde se muestra el grupo más numeroso de molinos.





Son los últimos 14 molinos del trayecto, que como los anteriores, cuelgan en hilera por la falda del monte mostrando una hermosa estampa, advirtiendo en el primero de ellos un recinto para las caballerías (MOLINO Nº 23).


Ascendemos pausadamente, deteniéndonos a examinar aquellos cuyo acceso al "termiñado" está despejado, pudiendo advertir en su interior algunas "moas".





 
Cuando alcanzamos el sexto de este trecho, a nuestra derecha, sobre una enorme roca, se abre un estupendo MIRADOR protegido por una balaustrada de madera.



Aprovechamos el espacio para tomarnos un merecido descanso, asomarnos a este privilegiado balcón y capturar las extraordinarias estampas que nos ofrece: 



...los molinos remontados desde la Cascada;...



... los ocho molinos de Martín con el río deslizándose a su costado;...



... o el fértil Valle de O Rosal extendiéndose hacia el Miño, apenas distinguiendo en su desembocadura el Monte Santa Trega, hoy oculto tras la bruma.



Nos queda el último intervalo del recorrido por esta ladera,...


 



... en la que fluyen distintos regueros de aguas cristalinas, trazando pequeños torrentes en su precipitado descenso,...



 ... calando esta agraciada serie de molinos.

 

 




Tras aproximadamente cuatro horas, contando las necesarias paradas debido al importante esfuerzo realizado por Mónica, alcanzamos el ALTO DOS OLLEIROS



Reconocer, que este recorrido de apenas 1 ½ h. de duración, salvando un desnivel de unos 187 metros de altura, es demasiado duro para personas con movilidad reducida, pero una vez finalizado y echando la vista atrás, la recompensa ha sido mucho más grande que el esfuerzo.

 
  
 
 

En la cima, un panel nos recuerda la importancia de los caballos en el traslado de las mercancías hasta estos molinos. También nos señala, como el encharcamiento de estas vaguadas, da lugar a la formación de pequeñas Brañas ricas en Flora y Fauna.




Junto este punto se abren varias opciones para continuar disfrutando de este maravilloso lugar. Un primer desvío a la izquierda nos acercará a la CAPILLA DE SAN MARTIÑO, pero nosotros decidimos continuar hacia el NIVEL, lugar donde fueron divididas artificialmente las aguas del Río Da Cal, para formar los ríos Folón y Picón.

NIVEL Y MOLINOS EN EL DERIVADO RÍO DA CAL


Antes de iniciar la segunda parte del trayecto, que nos retorna al inicio de la ruta por los llamados MUIÑOS DO PICÓN (a los que dedicamos otra entrada del blog), debemos acercarnos a las POZAS DEL RÍO DA CAL, asombroso paraje de continuas cascadas y piscinas naturales, que modela este afluente del Río Tamuxe en su impetuoso descenso, donde se practica el barranquismo. Lamentablemente, los restos de las talas realizadas después de los incendios sufridos, han desvirtuado un poco el entorno.





INFORMACION RECOGIDA DEL SIGUIENTE ENLACE

VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DEL AYUNTAMIENTO DE O ROSAL EN ESTE ENLACE.