PONTE DO PORCO, MIÑO

Ponte do Porco es un pequeño núcleo, situado a la entrada del ayuntamiento de Miño desde el vecino municipio de PADERNE.

VISTAS DESDE PADERNE

El nombre de Ponte do Porco se debe a la CABEZA DE JABALÍ (símbolo de la Casa de Andrade), que aparece sobre uno de los arcos del puente [hoy se encuentra en el estribo del puente, en su margen derecho]. 



El puente actual, edificado con materiales del antiguo, data, según reza una inscripción, del año 1862, reinando Isabel II”.



Más abajo se encuentra un parque, en el cual se yergue un original MONUMENTO A FERNÁN PÉREZ DE ANDRADE " O BOO", mandado hacer por la Real Academia de Bellas Artes de A Coruña y el Ayuntamiento de Miño en el año 1981.


Pasei a ponte do Porco,
 paseille a man polo lombo,
 meu divino San Andrés
 o voso camiño é longo.

Vicente Risco: "Cultura espritual".


De Fernán Pérez de Andrade “O Boo”, se dice que “edificara siete iglesias; siete monasterios; siete hospitales y siete puentes en siete ríos caudalosos”. Lo que sí construyó fueron: las Iglesias de: Santiago de Betanzos y de Santa Mª de Azogue; los conventos de: SAN FRANCISCO de Betanzos, de Ferrol y el de MONTEFARO; los castillos de: ANDRADE, MOECHE, NARAÍO y Villalba, así como el PAZO DE LOS ANDRADE y el TORREÓN en Pontedeume; un hospital de peregrinos y una capilla en el PUENTE DE PONTEDEUME; los puentes de: PONTEDEUME, PONTE DO LAMBRE, de BAXOI, de XUVIA y de Sigüeiro.


El hermoso cruceiro con la imagen de un jabalí con la cruz encima, podía considerarse como señal de victoria sobre el mal, ya que este animal fue a veces demonizado. En el cruceiro, una inscripción recuerda a Fernán Pérez de Andrade o Boo como “benfeitor da comarca Birgantina” y aparece también en él esculpido el escudo de los Andrade con su lema “AVE MARIA GRATIA PLENA DOMINUS TECUM”



Estas representaciones de jabalíes se encontraban también en otras construcciones patrocinadas por Fernán Pérez de Andrade, como la del monasterio de Santa Catalina de Montefaro -hoy custodiada en el MUSEO DEL CASTILLO DE SAN ANTÓN (A Coruña); en las iglesias de Santa María de Cabanas y San Paulo de Río Barba, en O Vicedo o la del Puente de Pontedeume.

FIGURA CUSTODIADA EN EL CASTILLO DE SAN ANTÓN
En el lado opuesto del río Lambre se levanta otro monolito en honor al cronista oficial de Betanzos, el ilustre académico, D. Francisco Vales Villamarín. Desde ahí divisamos la PRAIA DA ALAMEDA.


La playa se encuentra en la desembocadura del río Lambre, que forma en este lugar una diminuta ría con unas orillas de fina arena blanca.




En la playa se encuentra una frondosa alameda de plátanos, con un gran eucalipto, que posiblemente sea uno de los primeros eucaliptos llegados a Galicia desde Australia. El eucalipto tiene una altura aproximada de 40 metros y su diámetro a 1.30 metros de altura es de 2 metros.







Enclavada dentro de la red natura 2000 e incluida en el espacio natural Betanzos-Mandeo, en ella se encuentran ejemplares de un escarabajo amenazado, el Eurynebria complanata. Es muy tranquila, su arena es de las más finas que te puedas encontrar en cualquier playa y su tranquilidad sólo la rompen las olas del mar cuando pegan contra las rocas. Es una playa con grandes diferencias entre la pleamar y la bajamar, además su entorno es magnífico, ya que el pueblo dónde se encuentra no se masificó.





Si salimos de Ponte do Porco, siguiendo el río Lambre,...



... nos encontraremos con uno de los legendarios siete puentes levantados por Fernán Pérez de Andrade para unir su territorio, que data del siglo XIV y en él, nos cuenta la LEYENDA, que el eumés Roxín Roxal degolló con su daga al jabalí que había matado a su amada Tareixa. 

PUENTE DEL LAMBRE

Además, el río esconde un paseo lleno de árboles de bosque atlántico y varios MOLINOS.



Algunos personajes con gran importancia en la historia pararon en Ponte do Porco. En concreto John Adams y su hijo John Quincy Adams, segundo y sexto presidentes de los Estados Unidos de América almorzaron en el mesón que se encontraba cerca de la antigua ponte de Ponte do Porco, el 15 de Diciembre de 1779 cuando se dirigían desde Ferrol a A Coruña.



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CAPELA E CRUCEIRO DE SAN ROQUE, MELIDE

La actual capilla de San Roque se construyó en 1949 con materias procedentes de las demolidas iglesias de San Pedro y San Roque.


De toda la construcción, destaca, sin embargo, la portada principal, una de las más hermosas del arte medieval gallego, originaria de la desaparecida iglesia románica de San Pedro.

 

Una portada del s. XIII que, orientada hacia poniente, muestra algunos interesantes elementos, si bien los capiteles distribuidos a uno y otro lado de la misma, recuerdan, al ser netamente foliáceos, la característica austeridad típica de los edificios cistercienses. Las arquivoltas, también sencillas en origen, muestran motivos lisos, ondulantes –una plausible reseña al mar primigenio o a las aguas del bautismo-, arcos y motivos foliáceos. Posiblemente, el elemento que más llame la atención, sea la figura del dragón o de la serpiente que se aprecia en la basa del capitel situado a la izquierda de la portada, cuyo diseño ha de resultar familiar, pues se localiza en otros lugares de la geografía gallega –como en la portada, también orientada hacia poniente de la iglesia de Santiago de Betanzos, aunque en éste caso, aparece en ambos laterales-, o similares, como se puede apreciar no sólo en el denominado FORNO DA SANTA –con otra forma, pero de similar simbolismo- situado en la población orensana de SANTA MARIÑA DE AUGAS SANTAS.


En el interior de la capilla se exhiben los sarcófagos, del siglo XV, de dos notarios melidenses, Diego García, Roi Lopes y de la mujer de este, Inés Eanes, procedentes también de la vieja iglesia de San Pedro. El retablo, de estilo neoclásico, que acoge la imagen de San Roque, procede de la antigua Capilla de San Roque.

Junto a la Capilla se levanta el famoso CRUCEIRO DE MELIDE, del siglo XIV. Es el cruceiro más antiguo de Galicia, pues así lo designó Castelao en su obra "As cruces de pedra na Galiza". Hoy en día el cruceiro se levanta sobre una columna moderna y está formado por una cruz de piedra. 


Muestra en el anverso un curioso Cristo Majestad, sedente, mostrando las llagas de la mano, coronado, con un paño que le cubre las piernas.


En el reverso, la representación del Calvario con Jesucristo, sobre el que aparece otro símbolo ancestral y peculiar: el lirio o la flor de lis. La imagen de este se encuentra  flanqueada por San juan, la Virgen y una figura arrodillada, que podría tratarse de Magdalena o de otra figura presente en la crucifixión. En esta escena, más dinámica, en la que se intuye cierto movimiento, presenta pautas ya del mundo gótico.


No se conoce su origen original, pero se barajan tres hipótesis: que se tratara de un crucero asociado a la antigua y desaparecida iglesia parroquial de San Pedro de Melide, o más bien que se correspondiera con una cruz ubicada en el claustro del Convento de Sancti Spíritus, fundado a finales del siglo XIV, ya que comparte pautas estilísticas con los capiteles que se conservan de él en el Museo de la Terra de Melide y en el Museo Provincial de Pontevedra. También se considera una tercera posibilidad que lo vincularía con la también desaparecida Ermita de San Sebastián. De las tres opciones a segunda parece a más plausible.

Horario de culto: domingos a las 11:00 h y en la semana de la Fiesta de San Roque (12-20 agosto) está abierta todo el día.

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PEDREGAL DE IRIMIA, MEIRA

"O Pedregal de Irimia", nacimiento del Miño, es un enclave hidrográfico natural situado en la ladera oeste de la Sierra de Meira, a 3 kilómetros de la villa. "O Pedregal" es similar a un río de piedras, de unas piedras muy grandes organizadas de forma curiosamente natural, como un embudo.


Su extensión es de aproximadamente 700 metros originario de una morrena cárstica del período periglaciar (entre 20.000 y 10.000 años aproximadamente),...


... al final del que encontramos un pequeño riachuelo que desembocará tras 350 kilómetros en el Océano Atlántico, después de bañar las provincias de Lugo, Ourense y Pontevedra.



Este agua nace de numerosas fuentes repartidas a lo largo de toda la Sierra, y en concreto, una de ellas situada en alto del Pedregal, lugar donde el agua de todas ellas se junta, formando ya el comienzo del Miño que abastece de agua a Meira y a toda Galicia.





Durante mucho tiempo existió una gran polémica sobre si el nacimiento del Miño se encontraba en el Pedregal de Irimia o en la LAGUNA DE FONMIÑÁ, en el Ayuntamiento de A Pastoriza.

"O Pedregal" es un lugar especial: majestuoso, dominante, emocionante... Es como un arroyo de piedra, situado en alto del monte, como vigilando todo el valle que desde él se divisa, que se extiende al pie de las rocas.


Las rocas parece que fueran colocadas allí por una mano humana y no por fenómenos puramente naturales. Situarse en "O Pedregal de Irimia" le proporciona al visitante una sensación especial... de puro contacto con la Naturaleza.


Junto al Pedregal se encuentra el ÁREA DE RECREO DE REGOLONGO para facilitar la estancia de las numerosas personas que acuden a este lugar a disfrutar de la Naturaleza, a comprobar que aún es posible ponerse en contacto con la Madre Tierra en lugares tan singulares como este.





Pisar aquellas piedras, saltando de una a otra, al tiempo que se escucha la canción del agua es uno de los grandes placeres que se debe experimentar una vez en la vida. Más, ¿quién puso allí aquellas piedras?


La leyenda allegada por M. Corbelle cuenta que cuando llegaron los monjes a Meira vivía por allí una vieja meiga (maga) llamada Irimia, que se negó a pagar los tributos. Los frades, entonces, decidieron expropiarla pues tenía propiedades muy apetecibles, abundantes en fuentes para dar de beber al ganado. La meiga, en venganza, decidió cortarles el abastecimiento de agua haciendo crecer grandes piedras hasta esconder las fuentes; y juró que nunca podrían beber “destas augas miñas”, y de ahí  “Miño”. Y así quedó aquel lugar, con las piedras disimulando las fuentes que hacen del Miño un río mágico desde su nacimiento. Se cuenta también, que cierto día una meiga llamada Irimia, había salido a dar una vuelta por el monte en la búsqueda de piedras para defenderse de los frades del MOSTEIRO DE MEIRA. Cuando ya tenía el mandil lleno, irguió la vista y vio a cinco frades al lado. Asustada, la bruja huyó monte arriba y abrió el mandil, desparramando así las piedras que formaron el Pedregal. Una variante dice que la bruja no perdió las piedras en la huida, que se las tiró a los frades.


Otra habla de unos hombres pecadores convertidos en piedras y que aguardan la redención de sus almas con las aguas limpias que allí nacen.


Unos dicen que fue una mujer vieja que discutía a todas horas con su marido y en una le dijo: ¡Corre y no mires atrás; si lo haces, te has de acordar! El hombre marchó pero no pudo evitar girar la cabeza. La hizo buena! Y la vieja, al tiempo que reía, dijo unas palabras espantosas. De seguido, unos pájaros enormes comenzaron a arrojarle piedras sobre la cabeza al pobre hombre; una que le acertó en mal sitio, le hizo tropezar y de contado, por entre las piedras, comenzó a burbujear la sangre del lapidado.


Otros dicen que en tiempos antiguos hubo en aquel lugar un cenobio de los frades cistercienses. El demonio les tenía envidia y maquinaba en la manera de derribar el edificio. Una tarde de verano el cielo oscureció anunciando una gran tormenta. Aprovechando los truenos y relámpagos, el demonio y sus ayudantes, todos cangados con enormes piedras, se presentaron en el lugar con la intención de echar abajo el cenobio. Los frades comenzaron a rezar, la tormenta se retiró y entre los claros se dejó ver la figura de Bernardo de Claraval; los demos recularon y abandonaron las piedras. En el antiguo coro del MONASTERIO DE MEIRA había una silla decorada con una representación de este milagro.


Próximo a "O Pedregal de Irimia", se encuentra el área recreativa de “O PORTO DA PENA”. 


Lugar donde se celebra la tradicional "Gira Campestre" el 17 de agosto como colofón de las Fiestas Patronales, donde los vecinos se reúnen al mediodía para comer con sus invitados a la sombra de los robles y disfrutando del campo y del ambiente festivo.


Éste también es un enclave idóneo para la iniciación al conocimiento y comprensión básica de las riquezas histórico-artísticas y naturales de Galicia, así como del paisaje, flora y fauna de la Sierra de Meira.


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