PLAYA DE SAN ROMÁN, O VICEDO

También conocida como AREA GRANDE, es una playa de arena blanca y fina de forma rectilínea, con oleaje moderado y ventosa, en una preciosa zona de acantilados.




Se conserva en estado natural, con un sistema dunar muy bien conservado y protegido. 




OS CASTELOS




Cuenta con un paseo de varios Km. de longitud que se construyó respetando el entorno natural por el que discurre.



Conviene destacar también, la cruz en recuerdo de un naufragio y homenaje permanente a sus desdichadas víctimas que domina la parte oriental de la playa, a la que se puede acceder por un camino de unos 300m desde el parking y observar una preciosa panorámica de la playa. Más allá de la cruz, se asoma una pequeña cala, y otra, casi inaccesible, después de las grandes rocas. 





No muy lejos se encuentra el ahora conocidísimo FUCIÑO DO PORCO, con su hermosísimo camino sobre pasarelas de madera entre acantilados.



Al otro lado de esta extensa playa, en lo alto de un acantilado, se encuentra el YACIMIENTO DE OS MOUTILLÓS, del que en un principio se creía que era un posible asentamiento normando.



Los resultados sobre las pruebas del carbono 14 que realizaron a los restos extraídos dan dataciones muy anteriores, del siglo III antes de Cristo y del año 50 del siglo I, lo que según el director del proyecto, Iñaki Sagredo, indicaría que el lugar también "tuvo ocupación humana desde la Edad de Hierro a la época romana".


Hasta el momento el equipo de arqueólogos hizo en sus dos expediciones cinco catas aisladas que ofrecieron distintos resultados. Las primeras revelaban dataciones desde el siglo VIII al XIII, que demostraban una ocupación en el medievo, y otras hallaron en uno de los sondeos, las estructuras de lo que pudo ser una vivienda con suelo de losa y un muro adosado, además de otra pared exterior, así como restos de cerámica y una moneda castellana del siglo XIII. Según el arqueólogo, una construcción en un punto tan elevado se identificaría en un principio como un elemento defensivo. 
La Xunta de Galicia no ha catalogado todavía la zona de O Vicedo como de origen celta por las diferencias que el asentamiento tiene con los antiguos castros, las edificaciones propias de esta cultura; pero tampoco la considera vikinga, pese a que existen vestigios que se podrían relacionar con este pueblo.


El lugar cumple con las diatribas de los asentamientos normandos: la presencia de un gran promontorio de tierra con muralla...


... y foso...



... y una ensenada, conocida como O Porto, custodiada por dos grandes conjuntos de rocas (Os Castelos). Se trataría de un enclave idóneo para establecer un puerto natural para el desembarco de los drakkars vikingos. 



El perfil de la zona es idéntico al de las motas normandas del tipo Motte and Bailey (mota y patio), y es evidente que no es un capricho de la naturaleza, sino obra de manos humanas.



No se han encontrado restos que avalen esta teoría. Sobre todo porque sus construcciones eran temporales. Los normandos finalizaban los trabajos en tres o cuatro días si se trataba de una edificación pequeña. Utilizaban maderas, un material que pervive menos que la piedra. La idea de los guerreros era ir avanzando en su campaña de conquistas, de forma que podían ir moviéndose de forma bastante rápida de un lugar a otro.



Otra pista que puede avalar la presencia de vikingos en la playa de San Román la da el hallazgo, por parte de Mariña Patrimonio, de un número significativo de lastres de sílex y de dos anclas de piedra, de origen medieval, “un mineral casi inexistente en Galicia pero muy abundante en las costas inglesas y normandas”.


En Galicia todavía pervive la presencia vikinga. Fue la zona de la península, junto con el norte de España y Portugal, donde más acudieron los normandos en busca de botines y nuevas tierras. En FOZ se conmemora el milagro de San Gonzalo (o Bispo Santo), un obispo que que liberó a Galicia del peligro de otra cruenta invasión vikinga. Mientras, en el municipio de Catoira se celebran unas fiestas que rememoran el desembarco y el asalto de los guerreros del Norte junto a la desembocadura del río Ulla, en Torres del Oeste, la fortaleza medieval que sellaba el acceso más directo por mar a los tesoros gallegos. Como no podía ser de otro modo, desde hace unos años, aquí se viene realizando una fiesta temática histórica que trata de recrear la vida de los vikingos en el asentamiento de Moutillós.



Aquí también podemos hacer una parada para reponer fuerzas y continuar nuestra visita por la Mariña Occidental para conocer todos sus secretos.
  


A la izquierda en la línea del horizonte, tenemos una buena perspectiva de la ILLA COELLEIRA, una de las cuatro islas atlánticas relacionadas por haber acogido monasterios dedicados a San Miguel...



ILLA COELLEIRA AL FONDO

... junto con MOUNT SAINT MICHAEL(Bretaña), Skelling Michael (Irlanda) y Saint Michael’s Mount (Cornualles).


MOUNT SAINT MICHAEL

MOUNT SAINT MICHAEL

Situada frente a la Punta del Embarcadero, a unos 500 m. de la costa. emerge Illa Coelleira rodeada de los islotes de Cabaliño, Percebosa y Carabelas. Y cuando se dice emerge, el término es el más apropiado, porque tratándose de una isla tan diminuta supera los 80 metros de altura, coronada por un faro. Hoy se ha convertido en un privilegiado refugio de aves, llegando a contabilizarse más de quince mil nidos de dos docenas de especies avícolas diferentes, como gaviotas claras, cormoranes o araos, así como otras que la utilizan a modo de escala en su migración desde Islandia o Groenlandia hacia el continente africano. Entre la importante flora y fauna que la puebla, destacaremos como curiosidad la denominada "hierba de la fertilidad" que dicen crece en la misma, y los conejos que antaño abundaban (de ahí su nombre de Coelleira, que en gallego significa Conejera). Dicen que la isla tuvo excelentes condiciones para la agricultura y hay gente que recuerda el excelente trigo que se cultivaba hasta hace poco y la excepcional blancura de su harina.

ILLA COELLEIRA DESDE EL MIRADOR DE SAN ROQUE (VIVEIRO)
También estuvo habitada por el hombre y rodeada de leyendas. La historia dice que en la Edad Media, durante el reinado de Leovigildo, se estableció allí el monasterio benedictino de San Miguel cuyo priorato fue aniquilado por las incursiones normandas previas a la Edad Moderna, no sin antes servir de refugio a un grupo de CABALLEROS TEMPLARIOS. La LEYENDA cuenta que una noche, mientras repicaban las campanas, unos “verdugos” degollaron a todos los monjes menos a uno que se salvó al huir vestido de paisano refugiándose en O Vicedo, en una casa que todavía hoy se conoce como “Casa do Paisano”.



Para los amantes del senderismo, indicar que este hermoso lugar puede ser visitado recorriendo la ruta PR - G 156 COSTA DE O VICEDO. Ruta homologada por la Federación Galega de Montañismo, que recorre una importante parte de la costa del Ayuntamiento y que abarca la Ría de Vicedo y parte de la de Viveiro comezando cerca del puerto pesquero, continuando la línea de costa y pasando por varias de las playas del Ayuntamiento de O Vicedo.



Información y tracks de la ruta.








INFORMACIÓN RECOGIDA EN LOS SIGUIENTES ENLACES






VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DEL MUNICIPIO DE O VICEDO EN ESTE ENLACE, CON UN MAPA PARA LLEGAR A CADA UNO DE ELLOS.

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