SANTA MARIÑA DE LAÑAS, ARTEIXO

Este templo parroquial de Lañas, bajo la advocación de santa Mariña, tiene diferencias estilísticas con los demás templos románicos del municipio, sin que exista un patrón artístico entre todos ellos. Lañas es acusadamente distinta, lo que permite distanciarla cronológicamente, llegando incluso a datarse a finales del siglo XII, principios del XIII.


Las portadas con el tema decorativo de bolas, los capiteles geometrizados y el mismo ábside, son muestras tardías del románico de las Mariñas dos Frades y de la Tierra de Faro.




De estructura sencilla y muy modificada con el paso del tiempo, presenta una planta con una sola nave y ábside rectangular.


Una de las reformas más comunes en estos templos rurales, fue la modificación de las fachadas, con sustitución de saeteras u óculos, por ventanas de mayor dimensión, y durante el siglo XVIII, con la instalación de nuevos campanarios, espadañas de uno o dos vanos, como es en este caso.





Las portadas a los pies de la nave y el costado meridional, con diferencias estilísticas entre ambas, se conservan en buen estado, habiendo estado encaladas en las últimas centurias. La principal con fustes poligonales, decoración de bolas en arquivoltas y cimacios de los capiteles, y formas decorativas esquemáticas sobre volúmenes prismáticos, presenta una decoración vegetal en todos los capiteles muy singular.








La portada lateral responde a un románico más convencional, con capiteles de hojas y dintel con la cruz de Calatrava inscrita en un círculo sobre modillones de rollo.







En el muro norte de la nave, se aprecia en los sillares la existencia de otra portada románica, desaparecida y cegada interiormente tras alguna reforma. También tardíos son los canecillos que aún conservan los muros, sencillos sin decoración, faltando todos los del ábside, varias veces reformado exteriormente, como se aprecia en la sillería, la ventana, el alero y el desaparecido muro testero original.



Ya en el interior, la entrada al presbiterio se realiza mediante un arco triunfal apuntado que descansa sobre columnas adosadas.


Los capiteles de estas semicolumnas, de formas vegetales, no presentan parecido con otros de la zona, lo que los hace un modelo único.




Las fotos conservadas de 1919 (archivo Más), muestran la nave cubierta con una falsa bóveda de madera rebajada, con las paredes interiores encaladas y las cuatro columnas del ábside con sus capiteles pintados.


En 1794 el artista Francisco Rodríguez construyó el RETABLO actual, la pintura y las imágenes del mismo se adquieren unos años después por tres mil cuatrocientos reales. 






En las proximidades del templo se levanta un bonito CRUCEIRO. Este presenta plataforma con tres peldaños y basa cuadrangular en la que se asienta el fuste. Sobre este se alza la cruz en la que se muestran las imágenes del Cristo crucificado y la Virgen orando.






En la parroquia de Santa Mariña de Lañas, se celebran las siguientes fiestas parroquiales: Santo Amaro dos Vellos en Enero; Santo Amaro dos Mozos en Abril; Santa Mariña (patrona)  el 18 de Julio; y la Virxe dos Milagres en noviembre. También cada año celebran su tradicional Fiesta del Roscón, que año tras año, atrae un buen número de visitantes, los cuales pueden disfrutar de los mejores roscones, elaborados artesanalmente por las sabias manos de las abuelas del lugar.


Párroco: Don Andrés Trinquete González. WEB: www.parroquiadearteixo.com. Teléfono:981600042. Horarios de Misas: Miércoles a las 18,00h (invierno) 19,00h (verano).





            Coordenadas: 43º 17' 42.0" N - 8º 31' 15.9" W


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LIBRO: ARTEIXO PATRIMONIO ROMÁNICO

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JARDINES DE MONDARIZ BALNEARIO

Mondariz-Balneario es el municipio gallego más pequeño de Galicia. Se creó por dispersión del de Mondariz en la década de 1920, y el 17 de abril de 1925, la localidad recibió el título de «Muy Hospitalaria Villa» por parte del rey Alfonso XIII.


Los hermanos Peinador, Enrique, médico y Ramón, abogado; son los grandes artífices de lo que hoy es Mondariz Balneario, cuando en 1873 el agua de sus manantiales fue declarada de utilidad pública por el Gobierno de España, convirtiéndose así en la única Villa Termal Española.

ESTATUA DE D.ENRIQUE PEINADOR VELA
Debido a los continuos terremotos en la zona de Pontevedra hasta finales del siglo XVIII, la población del pueblo disminuyó hasta quedar convertido Mondariz, en una diminuta aldea. Ya dentro del siglo XIX , el párroco D. Domingo Blanco Lage, natural de Mondariz, redescubrió el manantial del Troncoso y empezó a utilizar sus aguas con fines terapéuticos, para socorrer las dolencias de su comunidad.

Con la existencia de fuentes de agua minerales ya recogida en el Tratado Completo de las Fuentes Minerales de España,  propicio que surgieran los primeros intentos de establecer un turismo termal en el pueblo, utilizando, en principio, las casas privadas para hospedar a los agüistas.


Por otro lado, con la intención de comprar un lugar con aguas medicinales, inducido por sus estudios de medicina, D. Enrique Peinador Vela realizó durante estos años, un viaje por la provincia de Pontevedra para conocer todas las fuentes de agua mineral de la zona. Parece que gracias a las maravillas que se comentaban de las aguas de Mondariz, y el éxito de las terapias de D. Domingo Blanco Lage, prestó atención especial a la Fuente del Troncoso. D. Enrique Peinador se convierte en el artífice de la construcción del balneario y descubridor del manantial de la Gándara, en 1872.



Al año siguiente D. Ramón Peinador, hermano de D. Enrique, solicitó la declaración de utilidad pública de las aguas. 



Esta declaración llegó el 16 de junio de 1873 y es en esta fecha cuando comienza la historia del Balneario de Mondariz. 



Su tesón unido al proyecto de Jenaro de la Fuente  hace realidad la inauguración del Gran Hotel en el año 1898.




La muerte de Peinador interrumpe la terminación del Hotel-sanatorio y del tranvía Mondariz-Vigo. 


Su descendente, Enrique Peinador Lines, seguirán las tareas marcadas, pero después de la guerra civil, el balneario entra en decadencia hasta el incendio que asola el inmueble el 9 de abril de 1973, que señala el fin de una época y el comienzo de otra.



Tenía proyección tanto nacional como internacional y tal fue su esplendor, que disponía de moneda propia, los “Peinadores”, así como el reconocimiento de sus paisanos, hasta mas a ya del charco.



El llamado Escorial Gallego, fue lugar de citas y encuentros entre grandes personalidades de las letras, las artes, las ciencias, la política y la aristocracia del momento.  Como dijo el popular premio Nobel Echegaray, “Esto no es un balneario, es el Palacio de las Aguas”.





Para darle una apariencia más acorde con un lujoso aspecto de Gran Hotel, pues se encontraba en el parque de este,...











... se realizó un edificio, proyectado por los Sres. Palacios y Otamendi con dos partes claramente diferenciadas, una destinada a la fábrica de embotellado y la otra para tomar las aguas.





 El edificio contaba con una altura de 28 m., una cúpula de bronce y cristal, con cúpulas achaflanadas y numerosas columnas, y veinticuatro columnas al exterior, seis en cada semicírculo y ocho en su interior.






 Pese a su proximidad al Hotel, no se vio afectado por el incendio del 9 de abril de 1973, y en la actualidad se conserva el pabellón en un estado semejante al descrito.



El parque se embelleció, no solo con hermosos jardines, sino con esculturas de personajes ilustres para el balneario,








... así como restos, de la vetusta iglesia románica de Santa María de Casteláns, completamente abandonada y destruida, de la que se conservan varios e interesantes elementos arquitectónicos y piezas escultóricas. 



Fueron trasladadas por Enrique Peinador al museo etnográfico organizado por él en los jardines del antiguo Gran Hotel de Mondariz, en donde fueron reubicadas tras haber sido desmontadas. Para ello se procedió a la parcial alteración del formato original de muchas de las piezas, y ya a simple vista puede apreciarse lo incorrecto del asentamiento.




De la colección de piezas rescatadas destaca el arco de triunfo, fragmentos de los vanos absidales, una serie de canecillos y de basas, así como algunos restos que pudieron pertenecer al antiguo claustro monástico dados a conocer en el año 1919 por el erudito pontevedrés Casto Sampedro y que fueron reutilizados con posterioridad en la fachada de la Capilla de San Roque de la ciudad de Pontevedra.




Un Arco Triunfal de medio punto peraltado y de doble arquivolta, moldurada en bocel y mediacaña decorada con una secuencia de rosetas de cinco pétalos que también engalanan el intradós. El conjunto está ceñido por una típica chambrana de billetes organizados en tres bandas La secuencia de rosetas como recurso ornamental suele ser habitual en buen número de iglesias románicas gallegas del último cuarto del siglo XII y comienzos del XIII para embellecer sus molduras.



Son cinco las ventanas de factura románica que también podemos admirar. En concreto, la reconstrucción de tres de las ventanas parece haber seguido con fidelidad el diseño original de los vanos del interior del presbiterio; todas ofrecen la clásica estructura de ventana simple de arco apuntado moldurado en bocel y mediacaña ornamentada con una secuencia de bolas espaciadas y una chambrana de billetes a tres bandas análogos a las ventanas de los ábsides, fustes lisos y entorchados en las columnillas que sustentan los arcos.




Estas piezas se sitúan en el paraje de la capilla del balneario.












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