SAN VICENZO DE ELVIÑA, A CORUÑA

La parroquia de San Vicente de Elviña (en gallego y oficialmente San Vicenzo de Elviña), está situada a las afueras de la ciudad de A Coruña. Las noticias referentes a la situación de esta parroquia durante la Edad Media son muy escasas. A mediados del siglo IX la Villa de Elviña figuró entre las haciendas concedidas al monasterio de Cambre por el conde Alvito y sus hermanas. La presentación corría a cargo del monasterio de San Martiño Pinario.



En ella hay constancia de asentamientos humanos desde época pre y protohistórica, manifestada por un buen número de mámoas en Monte das Areas. En las inmediaciones también ha sido estudiado un importante castro conocido como CASTRO DE ELVIÑA.

VISTA DE LA ENTRADA DESDE EL INTERIOR DE LA CROA

La iglesia fue quemada en la noche del 9 al 10 de diciembre de 1933 y como resultado quedaron básicamente las paredes del templo. Se hicieron algunos arreglos al año siguiente, pero la verdadera reconstrucción “especialmente en las partes altas de la nave, que se reconstruyeron en su mayoría” se realizó entre 1940 y 1942, según figura en documentos del Archivo Parroquial.

El arco triunfal es de medio punto, ligeramente peraltado y doblado. La rosca mayor, que no tiene decoración, se apea en los muros, mientras que la menor descansa en dos columnas. Los dos capiteles se adornan con un único orden de hojas con nervios perlados rematadas en volutas anilladas. En el centro de la cesta izquierda y en uno de sus laterales asoman cabezas de un animal que presenta melena y fauces abiertas, probablemente un león. El capitel del lado sur, con el collarino sogueado, sustituye el felino del medio por una voluta, pero en los laterales surgen nuevas cabezas de león. El capitel meridional tiene esculpidas en su cara mayor dos aves que vuelven los picos hacia atrás y con su plumaje cuidadosamente tallado; las patas se apoyan en el astrágalo, confundiéndose con el sogueado que lo adorna. En el centro asoma la cabeza de un felino y en los vértices se sitúan hojas de perfil recortado rematadas en volutas análogas a las del capitel del lado opuesto; la cabeza de felino se repite en las caras menores de la cesta.


En el testero del ábside se colocó un retablo de madera que impide ver la ventana central. Para iluminarlo se abrió un pequeño vano en el lado sur.


El ÁBSIDE tiene el zócalo escalonado. En el testero quedan restos de la ventana, en concreto dos impostas de nacela “de la que arrancaba una desaparecida arquivolta”,  y una chambrana adornada con billetes.


En el piñón se sitúa una ANTEFIJA muy deteriorada que representa un carnero acostado.


Bajo los aleros se disponen CANECILLOS que alternan la decoración vegetal y la figurada; los del norte, ocultos por la sacristía, representan una cabeza de bóvido, un cuadrúpedo de larga cola y sin cabeza echado sobre la nacela, un contorsionista y dos hojas superpuestas, una rematada en poma y otra en voluta. Entre los del sur se repite el bóvido y el canecillo con adorno vegetal; de los dos restantes, en uno aparece una figura humana y el otro recuerda a un modillón de rollos.




En el piñón de la nave se encuentra una cruz de brazos iguales y extremos ensanchados inscrita en un círculo, muy desgastada y con su grosor muy reducido.


En este muro septentrional de la nave sólo aparece un contrafuerte, que corresponde con la fachada principal, y el alero desapareció junto con la mayor parte de los canecillos, de los que sólo se conservan cinco con nacela. Esta puerta de acceso norte está tapiada.


La meridional remata en sendos arcos de medio punto y arista viva apeados en impostas de nacela y cobija un tímpano sin decoración roto, que se apoyan en mochetas, una con la cabeza de un bóvido.



En las dovelas de las puertas laterales se divisan diversas marcas de cantero.


La FACHADA occidental está dividida en dos cuerpos por una imposta. El superior, reconstruido modernamente, es de menor espesor, está coronado por una espadaña de dos vanos y en el centro se abre una ventana adintelada; en la parte inferior se encuentra una portada de gran luz, abocinada y rematada por tres arquivoltas de medio punto sostenidas por columnas acodilladas de fustes muy esbeltos, lisos y monolíticos. Las basas son áticas y se encuentran muy deterioradas, y los capiteles, de collarinos lisos, tienen decoración vegetal.


Destaca el capitel central del lado izquierdo, en cuyo vértice se encuentra una hoja que termina en una destacada voluta mientras en las caras laterales asoman rostros  humanos de rasgos diferenciados.



La cesta interior del lado derecho muestra dos órdenes cuyas hojas, realizadas de manera más delicada que las anteriores, acaban en pequeñas pomas y volutas. El tratamiento que reciben estos capiteles es propio de finales del siglo XII, como también lo es la fisonomía de la puerta, de grandes dimensiones respecto a las de la nave, y las proporciones y decoración de los capiteles, realizados por canteros distintos a los que trabajaron en el ábside.


En cuanto a la cronología de San Vicenzo de Elviña, los capiteles y basas del ábside parecen estar realizados por canteros que intervinieron en las naves de SANTA MARÍA DE CAMBRE entre 1141 y 1182 aproximadamente, y sería en la década de los ochenta cuando se habrían desplazado a Elviña, como evidencian los paralelismos formales y estilísticos existentes entre capiteles de ambos edificios. Sin embargo, en la nave se ponen de manifiesto características más tardías, especialmente en la portada occidental, tanto por sus dimensiones, canon de las columnas y decoración de capiteles, propias de iglesias de hacia 1200.



Bajando unas escaleras frente a la fachada principal, vemos un CRUCEIRO de tipo De Crucifijo en granito con un bueno estado de conservación, con un pequeño altar.


Presenta plataforma triangular de cuatro escalones sin pedestal. El varal, con el comienzo cuadrado, también es cuadrangular con estrías.




En el nivel inferior posee una calavera con las tibias en forma de “X”.


El capitel, cuadrangular moldurado, está ornamentado con óbolos y estrías. Su cruz es circular, leñosa con nudos. Por el anverso de la cruz presenta a Cristo Crucificado. Inclina la cabeza hacia la derecha con una corona de espinas y un pergamino con las siglas INRI. 



Por el reverso de la cruz, la Virgen coronada con el Niño sobre una peana de dos ángeles con alas.


La antigua Iglesia de Vicenzo de Elviña, fue testigo en primera línea de la BATALLA DE ELVIÑAdurante la Guerra de la Independencia contra Napoleón (1809). En esta contienda se enfrentaron las tropas francesas del Mariscal Soult y la artillería inglesa dirigida por el general Sir John Moore, quien murió. Esta batalla demuestra que ha sido siempre un lugar muy unido a la historia de la ciudad de A Coruña. Hay quienes incluso quieren identificarla con la mencionada en las fuentes clásicas de los escritores greco-latinos y algunas crónicas medievales como Brigantium.


Foto de la maqueta que recrea dicha contienda, expuesta en el MUSEO MILITAR de A Coruña.




HORARIO: Atención a feligreses: Invierno: Lunes a viernes de 17:00 h. a 17:45 h. Verano: Lunes a viernes 18:00 h. a 18:45 h. Misas: Invierno: Lunes a viernes a las 18:00 h. Domingos y festivos a las 09:30 h. y 11:00 h. Verano: Lunes a viernes a las 19:00 h. Domingos y festivos a las 09:30 h. y 11:00 h.

INFORMACION RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES

ARTE ROMÁNICO EN EL GOLFO ÁRTABRO Y EL ORIENTE CORUÑÉS (pdf)





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